Madrid, españa.

LA GUERRA ESPIRITUAL

Recursos Bíblicos Para Crecer

LA GUERRA ESPIRITUAL

Etrategias para la batalla

Ningún otro hombre fue objeto de tanto respeto y admiración como el genio militar George S. Patton. Su papel como general durante la Segunda Guerra Mundial sin duda fue protagónico. Asimismo, no hubo enemigo más temido que el mariscal de campo alemán Erwin Rommel, cuyas tácticas astutas de guerra le ganaron el sobrenombre de Zorro del Desierto. El éxito de Rommel en el desierto implacable de África del Norte era del dominio público. Aún así, Patton lo condujo hasta la emboscada que llevaría a la derrota a las tropas alemanas. Patton resultó ser más astuto que el zorro y logró cambiar el curso de la guerra para obtener la victoria de los aliados sobre Alemania. ¿Qué fue lo que ayudó a Patton a derrotar tan contundemente a su enemigo? Cuando se le hizo esa pregunta en una entrevista, Patton se dirigió directamente a Rommel, y dijo: “Conozco su libro”. Patton había estudiado las tácticas de su enemigo. De la misma manera, los creyentes deben conocer el Libro de libros. A medida que estudie su Biblia, irá aprendiendo las estrategias que utiliza nuestro enemigo invisible Satanás, y sus huestes espirituales de maldad.

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.
(Efesios 6:12)

DEFINICIONES

La historia relata que desde el comienzo de la civilización, se han llevado a cabo batallas entre diferentes reinos. Algunas de estas guerras han sido tan importantes, que han cambiado el curso de la historia mundial. La Biblia nos habla acerca de la batalla permanente que se libra entre dos reinos espirituales, el reino de Dios y el de Satanás, junto con sus huestes invisibles e influencias demoníacas. Aunque Dios reina soberanamente sobre el cielo y la tierra, él le da a Satanás un poder limitado. ¿Está consciente de que el sistema actual del mundo está contra los caminos de Dios? ¿Sabía que tiene un enemigo poderoso y cruel que lo ataca constantemente? ¡Aunque algunos están cegados al hecho de que existe tal batalla, el Dios de la Biblia dice que la guerra ya ha sido ganada!

“En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”.
(2 Corintios 4:4)

¿Qué és la batalla espiritual?

La batalla espiritual es el conflicto continuo de la raza humana contra sus enemigos: el mundo, la carne, y Satanás, con el propósito de…

  • Evitar que los incrédulos tengan una relación personal con Jesucristo.
    • Anular la eficacia de los cristianos

“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás”.
(Efesios 2:1–3)

¿Cuáles son los tres enemigos?

El mundo
  • La palabra mundo proviene de la palabra griega kosmos. En otros contextos, kosmos se refiere a la tierra o a los habitantes de ella.
    • El mundo es el sistema invisible de ideas, actividades y propósitos que Satanás impone y que van contra Dios y su gobierno.

“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”. (Santiago 4:4)

La carne
  • La palabra carne proviene del griego sarx. En otros contextos, sarx se refiere al cuerpo físico.
    • El término viviendo en la carne se refiere a vivir regidos por nosotros mismos, en vez de ser dirigidos por Cristo.
    • El “poder del pecado” (Romanos capítulo 7) actúa a través de la carne de una persona, ya sea salva o no, y se manifiesta cuando sigue sus propios impulsos y no los mandatos de Dios.
    • En Romanos 7:18–25, sarx se traduce correctamente como “carne”.

“Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo”. (Romanos 7:18)

El diablo (Satanás)
  • La palabra diablo viene del término hebreo Satan, que significa “adversario o enemigo”.
    • El diablo es el adversario supremo de Dios y líder de las fuerzas espirituales de maldad.
    • El diablo es un ser angelical creado que se rebeló contra Dios, fue lanzado del cielo y recibió la tierra como reino temporal.
    • Un demonio es un espíritu malvado, un ángel caído que decidió seguir a Satanás, su comandante en jefe, y sigue obedeciendo sus órdenes. Daimonion en griego significa “espíritu”.

“Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”. (Mateo 25:41)

¿Qué son las fortalezas?

  • Una fortaleza militar es un lugar fortificado y seguro dominado ya sea por fuerzas aliadas o enemigas.
    • Una fortaleza espiritual es un patrón de pensamiento arraigado en nuestra mente y dominado por nuestros tres enemigos:

—la forma de pensar del mundo
—los hábitos pecaminosos de la carne
—las influencias satánicas

“Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas” (2 Corintios 10:3–4)

¿Cuándo acabará la guerra espiritual?

Por ahora, el reino de Dios y el sistema mundano actual coexisten. Pero llegará el tiempo en que Dios erradique toda la maldad y juzgue a Satanás y a su ejército, arrojándolos al lago de fuego (lea Apocalipsis 20:7–21:8). Ese será el fin de las primeras cosas y el comienzo de un nuevo orden.

“Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”. (Apocalipsis 21:4)

 LA GUERRA ESPIRITUAL: CARACTERÍSTICAS

Un ejército bien entrenado está preparado para luchar en tres arenas: el aire, la tierra y el mar. Los cristianos necesitan prepararse para responder en los tres frentes. No es suficiente con conocer al enemigo. Como soldados bien entrenados, necesitamos reconocer el peligro del mundo, la carne y el diablo (Satanás) y estar listos antes de que sobrevenga el ataque.

“El avisado ve el mal y se esconde; mas los simples pasan y llevan el daño”.
(Proverbios 27:12)

Guerra con el mundo
  • El mundo nos incita a obtener su aprobación.
    • El mundo nos tienta a conformarnos a sus parámetros éticos.
    • El mundo nos tienta a aceptar su filosofía.
    • El mundo nos atrae para buscar sus riquezas.
    • El mundo nos incita a buscar su poder.
    • El mundo nos induce a cuestionar la palabra de Dios.
    • El mundo nos tienta a avergonzarnos de Cristo.
    • El mundo nos incita a considerar la fe en Dios como locura.

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”. (1 Juan 2:15–16)

Guerra con la carne
  • inmoralidad sexual
    • impureza
    • fornicación/orgías
    • idolatría
    • brujería
    • odio
    • disensiones/contiendas
    • celos
    • ira
    • envidias
    • divisiones
    • codicia
    • borracheras
    • pensamientos malvados
    • robo
    • homicidio
    • adulterio
    • avaricia
    • malicia
    • enemistades/pleitos
    • lascivia
    • engaños
    • arrogancia
    • insensatez/malos pensamientos

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios”.
(Gálatas 5:19–21)

“Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre”.
(Marcos 7:21–23)

Guerra contra Satanás

Ataques satánicos externos (opresión)

Del alma y el cuerpo

  • confundiendo las emociones
    • debilitando la voluntad
    • amenazando la mente
    • afligiendo el cuerpo

“Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza”.
(Job 2:7)

Fortalezas satánicas internas (obsesión)
  • pensamientos que nos ofuscan
    • fobias (temores extremos)
    • acciones compulsivas
    • adicciones

“Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo”.
(Efesios 4:26–27)

Control satánico (posesión)
  • tortura mental
    • temor crónico
    • convulsiones
    • cambios de voz
    • estados catatónicos
    • poderes psíquicos
    • falta de sensibilidad al dolor
    • fuerza sobrenatural
    • cambios repentinos de personalidad
    • sueños violentos / pesadillas
    • apego antinatural a objetos de ocultismo
    • hablar lenguajes desconocidos
    • exabruptos de ira descontrolada
    • pérdida de control del movimiento corporal (retorcimiento, comezón incontrolable)
    • reacción violenta al nombre de Jesucristo y/o a las cosas de Dios

Nota: Algunas de estos síntomas puede deberse a un problema psicológico que necesite atención médica.

“Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; y no vestía ropa, ni moraba en casa, sino en los sepulcros”. (Lucas 8:27)
(También lea vv. 26–39.)

¿Puede un cristiano ser poseído por los demonios?

En la Biblia nunca se dice que un verdadero creyente estuviera poseído por un demonio. Parece que sí fueron oprimidos, mas no poseídos. Los creyentes genuinos han sido rescatados del dominio de las tinieblas de Satanás y llevados al reino de la luz. La presencia del Espíritu Santo morando en la vida de los hijos de Dios es prueba de que un cristiano no puede ser poseído por un demonio.

“El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo” (Colosenses 1:13)

CAUSAS DE LA DERROTA

La batalla de Waterloo marcó la derrota final del genio militar Napoleón Bonaparte de Francia. La lluvia había convertido el campo de batalla en un lodazal, lo que impidió que Napoleón enviara su artillería pesada a tiempo. Ese retraso resultó fatal. Debido a su demora, sus enemigos unieron fuerzas y arremetieron contra él con una ventaja de dos a uno. Para usted, el campo de batalla está en la mente. Si no lleva cautivo a Jesucristo todo pensamiento que desea alojarse en ella para pelear contra Dios, puede experimentar su propio Waterloo.

“Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”
(2 Corintios 10:5)

Edificando fortalezas

La batalla comienza en la mente

  • Primero, un pensamiento (una mentira) del mundo, de la carne o de las influencias satánicas penetra en la mente.
    • Se toma la decisión consciente (de la voluntad) de aceptar o rechazar tal pensamiento.
    • Ese pensamiento se convierte en un hábito cuando decide de manera continua regir sus acciones por él.
    • Se edifica una fortaleza cuando se vuelve un comportamiento arraigado que no puede controlar.

“Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo”.
(Efesios 4:26–27)

EJEMPLO BÍBLICO

1 Samuel capítulos 9, 10, 18, 19, 28 y 31

El rey Saúl

Habiendo sido elegido por Dios para ser rey, Saúl comenzó como un soberano humilde que salvó al pueblo de Israel de los amonitas. Cuando David se levantó como un guerrero valiente y enfrentó a los filisteos, Saúl lo ascendió a un puesto de alto rango. Sin embargo, la popularidad de David delante del pueblo molestó tanto a Saúl, que los celos lo asaeteaban (por sus malos pensamientos) y llegaban directamente a su corazón. Finalmente, esos celos trastornaron a tal grado a Saúl, que quiso matar a David (decisiones) en varias ocasiones. Cuando falló su plan, Saúl continuó tramando estrategias (en forma habitual) para lastimar a David, que consideraba su enemigo. El temor que lo controlaba y la desconfianza hicieron presa de él (fortaleza) por el resto de sus días. El enojo reprimido, el temor, la envidia, la falta de perdón, la rebeldía y el orgullo pueden abrir la puerta para que entre el demonio en su vida. El rey de Israel no fue la excepción. Poseído por espíritus de maldad, Saúl buscó el consejo de una hechicera, acto prohibido por las leyes civiles y espirituales. Finalmente, el rey cosechó la consecuencia más severa por sus actos, la muerte.

“Así murió Saúl por su rebelión con que prevaricó contra Jehová, contra la palabra de Jehová, la cual no guardó, y porque consultó a una adivina, y no consultó a Jehová; por esta causa lo mató, y traspasó el reino a David hijo de Isaí”.
(1 Crónicas 10:13–14)

Mis pensamientos me derrotan constantemente. ¿Cómo puedo vencerlos?

Primero, es necesario que reconozca que Satanás es el “padre de la mentira” y se deleita en derrotarlo. Lea el libro de Filipenses. Tome nota de cada pensamiento de derrota que lo asalte y escriba con qué buen pensamiento puede reemplazarlo. Entonces, cada vez que llegue a su mente cualquier idea que no está de acuerdo con lo que dice Filipenses 4:6–8, ¡cámbiela! Cuando identifique un mal pensamiento, diga: “Con el poder de Cristo, rechazo este pensamiento. La verdad es… (pronuncie lo verdadero)”.

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. (Filipenses 4:8)

Causa principal de la derrota

Para entrar a la milicia, necesitaría someterse a un entrenamiento exhaustivo antes de ser enviado al frente de batalla. Ese entrenamiento lo capacita para utilizar el equipo designado, para enfrentar las adversidades mentales y físicas, y para tomar decisiones acertadas. Además, necesita tener la seguridad de que su preparación es adecuada, confiar en su comandante y en sus compañeros de pelotón.

En la guerra espiritual, son esenciales la confianza en nuestro Comandante Supremo y la seguridad en que conoce las estrategias necesarias para obtener la victoria. Si en vez de seguir a su comandante, usted da cabida a los engaños del enemigo, se hace vulnerable y puede perder la batalla.

CREENCIA EQUIVOCADA:

  • Inversión en el mundo

“La felicidad es mi meta principal, y ésta se mide conforme a los parámetros de éxito del mundo”.

“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”. (Santiago 4:4)

  • Deleites de la carne

“Tengo el derecho a obtener lo que deseo”.

“La justicia de los rectos los librará; mas los pecadores serán atrapados en su pecado”. (Proverbios 11:6)

  • Ignorancia acerca del poder de Satanás

“El diablo es un a figura mítica. Sólo los ignorantes y los fanáticos creen en él”.

“El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”. (1 Juan 3:8)

CREENCIA CORRECTA:

Cuando confío en que Cristo mora en mí, tengo el poder para derrotar cualquier ataque satánico o fortaleza espiritual. Estaré alerta para rechazar cualquier pensamiento que me impida poner mi confianza en otras cosas o personas que se aparten de la verdad que se encuentra en Dios.

“Tomó el sabio la ciudad de los fuertes, y derribó la fuerza en que ella confiaba”. (Proverbios 21:22)

“¿Por qué hay espíritus demoníacos que no dejan libre a la persona?”

Porque no se recurre al poder de la oración. La Biblia dice que un niño tenía convulsiones por causa de un espíritu maligno, así como ataques severos que casi le ocasionaron la muerte. Jesús dio una lección a sus discípulos…

“Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno”. (Marcos 9:29)

PASOS PARA ENCONTRAR LA SOLUCIÓN

En todo ejército, los soldados reciben un equipo completo. Deben alistarse para la batalla protegiendo desde la punta de la cabeza hasta la punta de los pies. En cuanto a la guerra espiritual, sabemos que la victoria ya ha sido ganada por Dios. Pero como soldados de Cristo, somos llamados al campo de batalla para luchar contra nuestro enemigo. También hemos sido equipados con una armadura completa. Nuestro deber es usarla.

“Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo”. (Efesios 6:10–11)

Versículo para memorizar

“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”. (1 Juan 4:4)

Para leer y meditar

Efesios 6:10–18

“Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”

LA ESTRATEGIA DE DIOS PARA LA BATALLA

Dependa del poder de Dios para vencer—Efesios 6:10

  • Ore pidiendo la protección de Dios.
    • Ore pidiendo que Dios le ayude a vencer el temor y desánimo.
    • Ore pidiendo que Dios le dé sabiduría y discernimiento.
    • Ore intercediendo por otros.

Identifique a su enemigo—Efesios 6:11–12

  • Los incrédulos no son sus enemigos.
    • Los cristianos que pecan no son sus enemigos.
    • Las organizaciones políticas y religiosas no son sus enemigos.
    • Satanás y los espíritus demoníacos son sus enemigos reales.

Prepárese para la batalla poniéndose toda la armadura—Efesios 6:13–17

  • Vístase con el cinto de la verdad para combatir las mentiras de Satanás.

— Memorice y medite en la palabra de Dios.
— Investigue los hechos reales en cuanto a las quejas y acusaciones contra usted.
— Acepte su responsabilidad por sus fracasos.
— Enfrente cada situación de manera honesta, sincera y con integridad.

  • Vístase con la coraza de justicia para vencer la tentación.

—Desarrolle una relación correcta con el Señor. Confiese y arrepiéntase de sus pecados.
—Actúe con base en los principios de Dios y no con base en sus pasiones.
—Elimine cualquier cosa en su vida que no sea “santa”.
—Descanse en la justicia de Cristo.

  • Vístase con el calzado del apresto del evangelio de la paz, sabiendo que Dios está de su lado.

—Busque la reconciliación con las personas con las que ha quebrantado la relación.
—Ore por sus enemigos.
—Confronte las diferentes situaciones con compasión.
—Descanse en la seguridad de que Dios controla todas las circunstancias.

  • Tome el escudo de la fe para poder hacer frente a la duda y falta de fe

—Crea en lo que Dios dice y obedezca su palabra.
—Resista la tentación de hacer las cosas a su manera.
—No actúe antes de recibir órdenes de parte de Dios.
—Confíe en que Dios peleará a favor de usted.

  • Tome el yelmo de la salvación para proteger su mente.

—Tenga la seguridad de que ha recibido la salvación.
—Confíe en su salvación eterna.
—Reconozca que es libre de la pena del pecado, pasado, presente y futuro.
—Recuerde que ya es libre del poder del pecado, no tiene por qué seguir pecando.

  • Utilice adecuadamente la espada del Espíritu.

— Estudie con diligencia la palabra de Dios.
— Identifique los pasajes claves acerca de la tentación.
—Memorice porciones de la Biblia que le ayuden a defender su fe.
—Aprenda cómo llevar a otros a los pies de Cristo, utilizando las Escrituras.

Haga oración siempre (Efesios 6:18)

  • Comprométase a llevar cada detalle a Dios en oración.
    • Ore pidiendo sabiduría y discernimiento.
    • Ore y escuche cómo Dios habla a su espíritu.
    • Ore continuamente y esté consciente de la presencia de Dios en todo momento.

Derrote al mundo

Ponga sus ojos en Jesús, el Hijo de Dios.

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.… Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”. (Juan 1:1–3, 14)

Recuerde que Jesús ha vencido al mundo.

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. (Juan 16:33)

Identifíquese con Jesús y recuerde que su victoria es suya también.

“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”. (1 Juan 4:4)

Crea en la verdad absoluta de la palabra de Dios.

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Timoteo 3:16)

Utilice la Palabra de Dios como vara para medir los parámetros del mundo.

“En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”. (Salmos 119:11)

“Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?” (1 Juan 5:4–5)

“Si percibo que algún ser querido está sufriendo un ataque espiritual ¿cómo puedo interceder por él? ¿Tendrán algún efecto mis oraciones?”

Sí. Sus oraciones pueden tener impacto. Ore específicamente para que su fe no falte. Jesús nos dio el ejemplo cuando oró por su amigo cercano Simón Pedro.

“Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos”. (Lucas 22:31–32)

ORACIÓN DE VICTORIA SOBRE EL MUNDO

Querido Padre celestial, me apropio de la victoria que me has dado sobre la corriente de este mundo y la influencia poderosa que tiene. Cuando miro tu palabra infalible, sé por la fe que abrirás mis ojos para reconocer las falsas promesas que el mundo ofrece. Líbrame de ser de doble ánimo. No quiero tener la aprobación del mundo sino la tuya. Tengo fe en que si me entrego por completo a Cristo que mora en mí, me transformarás a su imagen.

Gracias, Padre, por amarme, por escogerme y por enseñarme el camino para escapar del sistema mundano. Gracias por adoptarme en tu familia, haciéndome tu hijo(a) y dándome a tu Espíritu para consolarme y guiarme.

En el nombre de Jesús. Amén.

Derrote a la carne

Reconozca la guerra que se libra entre el Espíritu Santo y sus hábitos pecaminosos.

(CARNE = pasión que nos impulsa a vivir de acuerdo a nuestro propio entendimiento.)

“Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis”. (Gálatas 5:17)

Admita que nació con una naturaleza pecaminosa que tiende hacia el mal.

“He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre”. (Salmos 51:5)

Acepte a Jesucristo como Salvador de sus pecados. Escoja seguir sus caminos en lugar de los suyos.

“Porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan”. (Mateo 7:14)

Acepte que la muerte de Cristo en la cruz fue por usted y que por ella hizo morir la naturaleza pecaminosa que hay en usted.

“Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado”. (Romanos 6:6–7)

Recuerde que tiene el “poder de la resurrección” de Cristo morando en su vida para librarlo del poder que el pecado tiene sobre usted.

“Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”. (Romanos 6:4)

Agradezca a Dios que le ha dado una nueva naturaleza.

“Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia”. (2 Pedro 1:4)

Asegúrese de que es una nueva criatura en Cristo.

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. (2 Corintios 5:17)

Acuda a Cristo que vive en usted para lograr la victoria sobre sus hábitos egoístas.

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13)

“Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos”. (Gálatas 5:24)

“Si Dios sabe que nuestra carne es débil ¿por qué nos tienta a pecar?”

Dios no es el autor de la tentación. Pecamos cuando no nos alejamos de inmediato de la tentación y seguimos los deseos de nuestra carne.

“Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido”. (Santiago 1:13–14)

Resista a Satanás

Para obtener la victoria en cualquier campo de batalla, es fundamental conocer las debilidades de su enemigo. Y aunque Satanás es la criatura más poderosa dentro de la creación de Dios, él es vulnerable. El saber que su poder y conocimiento son limitados nos da valor para resistirlo… ¡y después de haber sido atacados por él, seguiremos de pie!

  • Satanás no es omnipotente.

Satanás es poderoso, pero no es todopoderoso. No es más fuerte que Dios, quien lo creó. Jesús es el que ha vencido a Satanás y el Señor vive en el creyente a través del Espíritu Santo.

“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”. (1 Juan 4:4)

  • Satanás no es omnipresente.

Satanás es un ángel caído, y los ángeles no pueden estar en todas partes al mismo tiempo. Aunque tiene bajo su autoridad una legión de ángeles que trabajan para él en diferentes partes del mundo, él sólo puede estar en un solo lugar a la vez.

“Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella”. (Job 1:7)

  • Satanás no es omnisciente.

A Satanás se le llama “ángel de luz”. Es astuto, maquiavélico y muy listo, pero el pecado ha corrompido a tal grado su sabiduría, que todavía intenta derrotar a Dios.

“Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor; yo te arrojaré por tierra; delante de los reyes te pondré para que miren en ti”. (Ezequiel 28:17)

  • Satanás ha sido confinado.

Satán no puede tentar a un creyente sin la autorización de Dios. Es importante saber que Dios permite la actividad del enemigo en nuestra vida para fortalecernos y purificarnos.

“Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová”. (Job 1:12)

  • Satanás no puede tolerar la oposición.

No hay cosa que Satanás disfrute más que envolvernos en negociaciones o debates. Usted no puede ganar la batalla con él confiando en sus propias fuerzas. Pero sí puede resistir sus ataques permaneciendo firme en su posición en Cristo.

“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”. (Santiago 4:7)

  • Satanás odia la sangre de Cristo.

Cuando Cristo derramó su sangre en el Calvario, Satanás perdió su oportunidad de vencerlo. Quiso tentar a Jesús para que pecara, pero el Señor no cedió jamás. La sangre de Cristo es la evidencia de la aplastante derrota de Satanás. Por tanto, si usted es cristiano, y Cristo ya conquistó a Satanás, usted también es un vencedor.

“Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte”. (Apocalipsis 12:11)

  • Satanás es derrotado por el testimonio positivo.

Satanás se goza en la queja, la murmuración y la crítica. Sin embargo, es derrotado cuando los verdaderos cristianos reflejan un buen testimonio y dan gracias a Dios por la sangre de Cristo que ha pagado por todos sus pecados.

“Y ellos le han vencido por medio de la palabra del testimonio”. (Apocalipsis 12:11)

“Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes”.
(Efesios 6:13)

“¿Conoce Satanás nuestros pensamientos?”

La Biblia dice que sólo Dios tiene poder para conocer el corazón de todos los hombres. Y aunque Satanás es extremadamente astuto (Ezequiel 28:12), es un ángel que fue creado y como criatura no tiene los atributos de la divinidad. El rey Salomón, conocido por su sabiduría excepcional, declaró lo siguiente acerca del Señor:

“Sólo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres”. (1 Reyes 8:39)

 

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