Madrid, españa.

EL USO DEL ANTIGUO TESTAMENTO EN EL NUEVO

Recursos Bíblicos Para Crecer

EL USO DEL ANTIGUO TESTAMENTO EN EL NUEVO

El Nuevo Testamento incluye unas 250 citas explícitas a pasajes del Antiguo Testamento

Cuando afirmó ser el Mesías sobre quien se profetizó en el Antiguo Testamento, Jesús interpretó los tipos y predicciones del Antiguo Testamento que se referían a él. A decir verdad, Jesús infiere que todo el Antiguo Testamento apunta hacia su persona (Luc 24:25–27, 45–47). Jesús ratificó de varias maneras el Antiguo Testamento (Mat 5:17), lo agudizó (Mat 5:27–28) o incluso lo suspendió (Mar 7:19). A su vez, el uso que hacía de la Escritura se convirtió en el modelo de interpretación del Antiguo Testamento para la iglesia primitiva (France, Jesus and the Old Testament).

El Nuevo Testamento incluye unas 250 citas explícitas a pasajes del Antiguo Testamento (Beale y Carson, Commentary; Carson y Williamson, It Is Written, 205–336). Además, tiene miles de alusiones y ecos (Hays, Echoes of Scripture in the Letters of Paul). Las citas del Antiguo Testamento suelen indicarse con una especie de fórmula introductoria del tipo “como está escrito” o “la Escritura dice”.

Los escritores del Nuevo Testamento concuerdan en que la revelación de Dios en su Hijo Jesús es final y definitiva (Juan 1:1–18; Heb 1:1–3). También compartían varios supuestos: Fundamentalmente, que las Escrituras del Antiguo Testamento eran confiables, infalibles y autoritativas. Además, creían que la llegada de Jesús como Mesías, la inauguración del nuevo pacto y la formación de la nueva comunidad mesiánica cumplían las Escrituras del Antiguo Testamento. La interpretación del Nuevo Testamento difería de la interpretación judía en que se centraba en Cristo: los autores del Nuevo Testamento interpretan el Antiguo Testamento como la promesa de Jesús el Cristo.

Los escritores del Nuevo Testamento citan fundamentalmente el Pentateuco, los Salmos e Isaías. El uso del Antiguo Testamento en el Nuevo Testamento establece un fuerte sentido de continuidad entre ambos. De acuerdo con los autores del Nuevo Testamento, la actividad de Dios en el mundo mediante la muerte y la resurrección de su Hijo y el crecimiento de la iglesia por medio del Espíritu representan el cumplimiento directo y la continuación de la actividad de Dios a lo largo de las páginas del Antiguo Testamento.
Los autores del Nuevo Testamento trabajaron principalmente usando la Septuaginta (LXX), la versión griega del Antiguo Testamento, en lugar de usar el texto hebreo. Sin embargo, las múltiples discrepancias entre la LXX y el Nuevo Testamento indican que los escritores usaron versiones diferentes de la LXX. También es probable que hayan citado de memoria el Antiguo Testamento o que hayan alterado a propósito la LXX para que coincidiera con el hebreo original, o para decir algo teológicamente importante. Se debate hasta qué punto los autores del Nuevo Testamento respetaron el contexto original y el propósito de las citas del Antiguo Testamento (Dodd, According to the Scriptures; Beale, The Right Doctrine from the Wrong Text?). También se cuestiona hasta qué punto participaron de las prácticas hermenéuticas comunes en el judaísmo del Segundo Templo; sobre todo, del Pesher, del Midrás y de la alegoría (Moo, The Old Testament in the Gospel Passion Narratives; Longenecker, Biblical Exegesis; Ellis, Paul’s Use of the Old Testament).
Filipenses, Colosenses, 1 Tesalonicenses, 2 Tesalonicenses, Tito, Filemón, 1 Juan, 2 Juan, 3 Juan, Judas y Apocalipsis no contienen ninguna cita explícita del Antiguo Testamento. Esto probablemente se deba a varios factores (Longenecker, Apostolic Exegesis, 210–11):

1. La relativa brevedad de los libros
2. El ámbito principalmente gentil de las Iglesias o de las personas
3. La falta de atractivo por la Escritura en los argumentos de los adversarios

Moisés con las tablas. Rembrandt – The Yorck Project (2002)

Mateo

Mateo usa el Antiguo Testamento fundamentalmente para demostrar cómo se cumplió el Antiguo Testamento en el nacimiento, la vida y la muerte de Jesús el Mesías, y en la formación de la nueva comunidad comprometida con Jesús como Mesías. El Evangelio de Mateo (y por lo tanto, el Nuevo Testamento) comienza con la genealogía de Jesucristo, la cual lo identifica como el hijo de Abraham y David (Mat 1:1; ver también 1:2, 8, 17). Mateo organiza la genealogía en 3 grupos de 14 generaciones, y utiliza el simbolismo numérico obtenido del equivalente numérico del nombre de David (dwd, e. d., dalet = 4 + vav = 6 + dalet = 4, que suman en total 14). Junto con las numerosas referencias a Jesús como el “hijo de David”, esta descripción inicial identifica el parentesco de Jesús con David como el eje cristológico principal para la presentación que hace Mateo de Jesús.
Las citas de cumplimiento (que exhiben el término “cumplir”, πληρωθῇ, plērōthē) son habituales en los primeros cuatro capítulos del Evangelio (Mat 1:22–23; 2:15, 17–18, 23; 4:14–16; ver también 2:5), y demuestran que prácticamente cada aspecto importante de la vida de Cristo es un cumplimiento de la Escritura del Antiguo Testamento (las citas de cumplimiento posteriores incluyen Mat 8:17; 12:17–21; 13:35; 21:4–5; y 27:9–10; ver Stanton, “Matthew”, 205–19). Los aspectos de la vida de Jesús que Mateo identifica como el cumplimiento de la Escritura son:

• El nacimiento virginal de Jesús y su nombre, “Emanuel” (Mat 1:23; comparar Isa 7:14)
• El lugar donde nació, Belén (Mat 2:6; comparar Miq 5:2)
• La huida a Egipto junto con sus padres (Mat 2:15; Ose 11:1)
• Herodes y la matanza de los niños (Mat 2:18; comparar Jer 31:15)
• La identificación de Jesús como nazareno (Mat 2:23; comparar Isa 11:1; 53:2)
• El ministerio de Juan el Bautista (Mat 3:3; comparar Isa 40:3)
• El ministerio de Jesús en Galilea de los gentiles (Mat 4:15–16; comparar Isa 9:1–2)
• El ministerio mesiánico sanador de Jesús (Mat 8:17; 11:5; 12:17–21; comparar Isa 35:5–6; 42:1–4, 18; 53:4; 61:1)

Para las citas de cumplimiento, Mateo prefiere el texto hebreo original, mientras que las otras citas se apegan más a la Septuaginta. Stendahl plantea que la “escuela de Mateo” representa este fenómeno. Sin embargo, su propuesta depende mucho de la especulación (Stendahl, The School of St. Matthew). Gundry argumenta que la forma del texto de las citas de cumplimiento de Mateo se ajusta a otro material de citas sinóptico, y que la tradición de Marcos es única por su similitud con la Septuaginta (Gundry, The Use of the Old Testament in St. Matthew’s Gospel, 5). Sin embargo, esto no explica las diferencias considerables en Mateo.
En última instancia, es probable que Mateo haya recurrido a su conocimiento de las tradiciones textuales del hebreo, del griego y del arameo (Gundry, The Use of the Old Testament in St. Matthew’s Gospel, 172; comparar Prabhu, The Formula Quotations in the Infancy Narrative of Matthew, 104). La relación entre el contexto de las citas del Antiguo Testamento y su uso en Mateo sigue siendo objeto de discusión (ver Hanson, The Living Utterances of God; Gundry, The Use of the Old Testament in St. Matthew’s Gospel).
Otros ejemplos donde se demuestra que Jesús cumple la Escritura hebrea son:

• La división causada por su ministerio (Mat 10:35–36; comparar Miq 7:6)
• El rechazo de su ciudad natal (Mat 11:23; comparar Isa 14:13, 15)
• El estilo apacible del ministerio de Jesús (Mat 12:17–21; comparar Isa 42:1–4)
• Su muerte, sepultura y resurrección (Mat 12:40; comparar Jon 1:17)
• La dura reacción al ministerio de Jesús (Mat 13:14–15; 15:7–9; 21:33, 42; comparar Isa 5:1–2; 6:9–10; 29:13; Sal 118:22–23)
• La enseñanza de Jesús por medio de parábolas (Mat 13:35; comparar Sal 78:2)
• La entrada triunfal de Jesús (Mat 21:5, 9; comparar Isa 62:11; Sal 118:26)
• La purificación del templo (Mat 21:13; comparar Isa 56:7; Jer 7:11)
• El lamento de Jesús por Jerusalén (Mat 23:38–39; comparar Jer 12:7; 22:5; Sal 118:26)
• El sufrimiento santo de Jesús (Mat 27:34–35, 39, 43, 46, 48; comparar Sal 22:1, 7, 8, 18; 69:21)
• La traición de Judas (Mat 26:15; comparar Zac 11:12)
• La negación de Pedro (Mat 26:31; comparar Zac 13:7)
• El arresto de Jesús (Mat 26:54, 56)
• La muerte de Judas (Mat 27:9–10; comparar Zac 11:12–13; Jer 32:6–9)

En cinco grandes discursos (Mat 5–7, 10, 13, 18, 24–25), Mateo presenta los “cinco libros de Jesús”, de acuerdo con la idea judía que el cinco señala los “cinco libros de Moisés” (el Pentateuco) y la división en cinco partes del libro de los Salmos (notar el modelo que se usa para terminar las frases en Mat 7:28; 11:1; 13:53; 19:1; y 26:1). Al hacerlo, Mateo presenta a Jesús como el “nuevo Moisés”, quien da su discurso inaugural en el “Sermón del Monte” (Mat 5–7) en lo alto de una montaña y quien habla del propósito más profundo de la Ley (Mat 5:21–48). Al relacionar a Jesús con Moisés y al demostrar la superioridad de Jesús sobre Moisés, Mateo resalta el papel de Jesús como el maestro autoritativo de la Ley (Mat 7:28–29; comparar 13:51–52; 28:20).
Varios destinatarios de las sanaciones de Jesús apelan al nombre de David (Mat 9:27; 15:22; 20:30–31; comparar 1:20; 12:23; 22:42–45; Sal 110:1), invocando la promesa de Dios a David de establecer una dinastía y un reinado eterno a través de su hijo (2 Sam 7:14). La identificación de Jesús como el “hijo de David” lo relaciona con el tema que Dios gobierna a su pueblo por medio de un rey conforme a su corazón. Este tema también armoniza con la extensa enseñanza de Jesús sobre el reino de Dios (ej., Mat 4:17, 23; 5:3, 10, 19, 20). La promesa abrahámica (Mat 1:1–2, 17) llega a su cumplimiento culminante en la “Gran Comisión”, cuando Jesús luego de la resurrección le encarga a su congregación que vayan y hagan discípulos en las naciones (28:16–20; comparar 1:23).

Marcos

El uso que hace Marcos del Antiguo Testamento se centra, principalmente, en:

• El ministerio de Juan el Bautista (Mar 1:2–3; comparar Mal 3:1; Isa 40:3)
• El rechazo de los judíos al mensaje y al ministerio de Jesús (Mar 4:12; comparar Isa 6:9–10; 7:6–7; 29:13)
• Jesús rechazado y afligido (Mar 12:1; comparar Isa 5:1–2; 12:10–11; Sal 118:22–23; 15:36; Sal 22:1)

Aunque probablemente Marcos le haya escrito al público romano gentil, fundamenta firmemente los elementos claves del evangelio en las Escrituras del Antiguo Testamento. Jesús dice todas, excepto una (la primera) de las citas del Antiguo Testamento. A menudo Jesús introduce las citas usando el término γέγραπται (gegraptai, “está escrito”; Mar 1:2–3; 7:6; 9:11–13; 11:17; 14:27; ver también 7:10; 12:10, 26, 36), e identifica a Moisés (Mar 7:10) y a David (Mar 12:36) como los autores de la Escritura. El uso que hace Jesús del Antiguo Testamento en Marcos comunica que se adhiere a la Ley, pero que él (el nuevo legislador) es superior a Moisés; sus fallos e interpretaciones tienen autoridad (Hooker, “Mark”, 220–30).
En la cita inicial, Marcos combina citas de Malaquías e Isaías (ver también Éxo 23:20), pero sólo le da el reconocimiento a Isaías (Mar 1:2–3; comparar Mat 3:3; Luc 3:4–6). Mediante esta cita, Marcos identifica al mensajero de Malaquías como la voz de Isaías en el desierto, afirmando que Juan el Bautista es el cumplimiento de ambos personajes. Por consiguiente, desde el comienzo mismo de su Evangelio, Marcos alimenta la expectativa de un nuevo éxodo y de un nuevo regreso del exilio, lo cual se logra a través de los ministerios del Bautista y de Jesús. La mención de Isaías al “camino” del Señor también tiene el propósito de preparar la presentación posterior del camino que Jesús debe recorrer hacia la cruz y del camino que llama a sus seguidores a transitar también.
A diferencia de Mateo, Marcos no le da un peso estratégico al tema del cumplimiento (solo 14:49 usa la palabra πληρωθῇ, plērōthē). Mar 1:2–3 (citando Mal 3:1; Isa 40:3) alude al tema del cumplimiento; Hooker expone: “Su historia es la buena nueva precisamente porque es el cumplimiento de la Escritura” (Hooker, “Mark”, 220). Marcos tomó la mayoría de las referencias al Antiguo Testamento de la LXX, aunque algunas se parecen al TM (Mat 6:34; 8:18; 11:9–10). Más de la mitad de las referencias de Marcos son a los Profetas, particularmente a Isaías (y en especial, Isa 40–66) y a Daniel. Aproximadamente una cuarta parte están en el Pentateuco y en los Salmos. Marcos cita cuatro salmos: el Sal 2 (Mar 1:11; 9:7); el Sal 22 (Mar 15:24, 29, 34); el Sal 110 (Mar 12:36; 14:62); y el Sal 118 (Mar 8:31; 11:9–10; 12:10–11). Prácticamente todas estas referencias se ocupan de la perspectiva de la muerte conjuntamente con el sufrimiento del Mesías davídico.
Todas las citas al Antiguo Testamento que hace Marcos también se encuentran en Mateo, aunque Lucas omite varias debido a su selectividad y su actividad como redactor. Probablemente esto respalde la prioridad de Marcos.

Lucas y Hechos

El Evangelio de Lucas. Lucas reconoce en su prólogo que no presenció los acontecimientos que él mismo registra y que usó varias fuentes al recopilar su relato (1:1–4). Si bien no tanto como a Mateo, a Lucas también le preocupaba demostrar que la vida y el ministerio de Jesús cumplieron la Escritura profética del Antiguo Testamento (Luc 4:21; 18:31; 21:22; 24:25–27, 44–47; ver también 22:16):

• Los anuncios angélicos a Zacarías (Luc 1:17; comparar Mal 4:6) y a María (Luc 1:35; comparar Isa 32:15) aluden a la Escritura.
• El cántico de María (Luc 1:46–55) hace eco del cántico de Ana en 1 Sam 2:1–10 (también comparar 1:50 con el Sal 103:17; Luc 1:53 con el Sal 107:9; Luc 1:54–55 con Isa 41:8–9; el Sal 98:3; Miq 7:20).
• La profecía de Zacarías (1:68–79) evoca las promesas de David y Abraham (comparar también Luc 1:71 con el Sal 106:10; Luc 1:76 con Mal 3:1; Luc 1:79 con Isa 9:2).
• Luc 2:23–24-La presentación de Jesús en el templo; cita explícitamente la Escritura (ver Éxo 13:2, 12; Núm 3:13; 8:17; Lev 12:8).
• Las palabras de Simeón en 2:32 aluden a Isa 49:6.
• El relato de la tentación presenta referencias al Antiguo Testamento en Luc 4:4 (Deut 8:3), Luc 4:8 (Deut 6:13), Luc 4:10–11 (Sal 91:11–12) y Luc 4:12 (Deut 6:16).

La primera cita importante del Antiguo Testamento en Lucas está en el pasaje 3:4–6 (comparar Isa 40:3–5) relacionada al ministerio de Juan el Bautista (comparar Mal 3:1; Luc 7:27; Mar 1:2–3). Aunque omite la frase “la gloria del Señor lo cubrirá todo” (BLP), Lucas en efecto se refiere al alcance universal de la salvación.
La referencia más característica al Antiguo Testamento en Lucas se encuentra en 4:18–19, donde presenta a Jesús como el mensajero de las buenas nuevas para los pobres ungido por el Espíritu, en concordancia con la descripción de Isaías sobre el Siervo del Señor (Isa 61:1–2; una frase de Isa 58:6 se encuentra insertada al final de Luc 4:18). En este pasaje, Lucas muestra que el modelo del ministerio de Jesús coincide con el del Siervo del Señor en Isaías, especialmente su ministerio a los pobres y la liberación de los cautivos. El resto del Evangelio continúa este tema, mostrando a Jesús como el sanador y Salvador misericordioso que llega, particularmente, a quienes son de baja condición social.
El relato del viaje en Lucas (Luc 9:51–19:27) contiene varias alusiones (ej., Luc 12:53 con Miq 7:6; Luc 13:35 con el Sal 118:26; comparar 19:38). Sin embargo, únicamente incluye dos citas explícitas del Antiguo Testamento, acompañadas por una fórmula introductoria:

• El “mandamiento más importante” (Luc 10:27; comparar Deut 6:5; Lev 19:18)
• El diálogo con el joven rico (Luc 18:20; comparar Éxo 20:12–13)

El relato de la Pasión incluye el uso de varios pasajes del Antiguo Testamento:

• Luc 19:46 con Isa 56:7
• Luc 20:17 con el Sal 118:22
• Luc 20:28, 37 con Deut 25:5; Gén 38:8; y Éxo 3:6, 15–16
• Luc 20:42–43 con el Sal 110:1
• Luc 21:27 con Dan 7:13
• Luc 22:37 con Isa 53:12
• Luc 22:69 con el Sal 110:1 (comparar Luc 20:42–43)
• Luc 23:30 con Ose 10:8

En Luc 24:27 y 44–49, Lucas identifica que Jesús cumple las Escrituras del Antiguo Testamento en su totalidad. Finalmente, Lucas está menos interesado que Mateo en mostrar el cumplimiento punto por punto de la Escritura profética del Antiguo Testamento. En lugar de eso, explica de qué manera el rechazo de Israel a Jesús como el Mesías abrió la puerta para que la salvación se extendiera a los gentiles.

Hechos. Las citas al Antiguo Testamento en el libro de los Hechos aparecen mayormente en tres grandes discursos:

1. El sermón de Pedro en Pentecostés (Hech 2:17–21, a 25–28, 34–35 citando Joel 3:1–5 LXX; Sal 16:8–11; 110:1)
2. El discurso de Esteban al Sanedrín (Hech 7:3, 7, 8, 27, 32, 37, 42, 49–50 que cita a Gén 12:1; 15:13; Éxo 3:12; 2; 14; 3:6; Deut 18:15; Amós 5:25–27; Isa 66:1–2)
3. El discurso de Pablo en la sinagoga de Antioquía de Pisidia (Hech 13:22, 33, 34, 35, 41, 47 citando 1 Sam 13:14; Isa 49:6; 55:3; Sal 2:7; 16:10; Hab 1:5)

Otras citas incluyen:

• Pedro cita la Escritura cuando justifica el reemplazo de Judas como el décimo segundo apóstol (Hech 1:20 que cita el Sal 69:25; 109:8; ver también Hech 3:22–23, 25; 4:11 citando Deut 18:15, 18; Gén 12:3; 18:18; 22:18; Sal 118:22)
• Santiago cita a Amós 9:11–12 en el concilio de Jerusalén (15:16–18)
• Pablo se refiere a la Escritura en Hech 23:5 y en 28:26–27 (comparar Éxo 22:28; Isa 6:9–10).
• La iglesia primitiva hace referencia al Sal 2:1–2 en Hech 4:25–26
• La interacción entre Felipe y el eunuco etíope involucra a Isa 53:7–8 (Luc 8:32–33)

El uso de la Escritura en Hechos brinda entendimiento para la interpretación y la teología:

• La referencia introductoria de Pedro en Hech 2:16 demuestra la interpretación cristiana primitiva: “Mas esto es lo dicho por el profeta Joel”. Pedro interpreta lo que vive la iglesia en ese momento del derramamiento del Espíritu Santo en Pentecostés, como el cumplimiento directo de la profecía de Joel y la inauguración del día del Señor (Hech 2:20).
• La cita a Amós 9:11–12 en Hech 15:16–17 resultó ser un gran campo de batalla entre los sistemas teológicos dispensacionalista y del pacto. En contexto, el pasaje da la base bíblica para el respaldo que le dio el concilio de Jerusalén a Pablo, para su misión a los gentiles mediante la interpretación cristológica de la reedificación del tabernáculo caído de David.
• La cita a Isa 53:7–8 LXX (Hech 8:32–33) es importante desde el punto de vista teológico por la manera que aplica Isa 53 directamente al sufrimiento y a la muerte de Jesús (comparar Luc 22:37 con Isa 53).

Holtz expone que Lucas no conocía el Pentateuco y que las referencias que hace a este dependen de sus fuentes (Holtz, Untersuchungen über die alttestamentlichen Zitate bei Lukas, 169). Rese sostiene que esa es una conclusión sumamente especulativa (Rese, Alttestamentliche Motive in der Christologie des Lukas, 211). En general, Lucas usó un texto del Antiguo Testamento similar al manuscrito A de la Septuaginta (Holtz, Untersuchungen über die alttestamentlichen Zitate bei Lukas).
Rese, Soards y Brodie argumentan que Lucas no tuvo una hermenéutica auténtica del cumplimiento de las promesas, sino que usó el lenguaje de la Escritura para interpretar y explicar los últimos acontecimientos que habían sucedido en la vida de Cristo y en la formación de la comunidad cristiana primitiva (ver Rese, Alttestamentliche Motive in der Christologie des Lukas; Soards, The Speeches of Acts; Brodie, Luke the Literary Interpreter). Brock y otros sostienen que Lucas entendió que el Antiguo Testamento profetizaba y predecía el acontecimiento de Cristo y su repercusión, posiblemente incluso mediante la tipología profética (en lugar de la comparativa) (Bock, Proclamation from Prophecy and Pattern).

Juan

El Evangelio de Juan contiene solamente 14 citas explícitas al Antiguo Testamento (nueve en Juan 1–12; cinco en 13–21):

• Siete citas pertenecen a los Salmos
• Cuatro son de Isaías
• Dos son de Zacarías
• Una es del Pentateuco

Los siguientes personajes citan la Escritura (ver Köstenberger, “John”, 415–21):

• Juan el Bautista (una vez; Juan 1:23)
• Los discípulos (una vez; Juan 2:17)
• La multitud (dos veces; Juan 6:31; 12:13; comparar 7:42)
• Jesús (cuatro veces; Juan 6:45; 10:34; 13:18; 15:25; comparar 7:38; 17:12)
• El evangelista (seis veces; Juan 12:14–15, 38, 39–40; 19:24, 36, 37; comparar 19:28)

La explicación de Juan sobre las citas de Isa 53:10; 6:1 (Juan 12:38–40) esclarece la interpretación cristológica que hace sobre el Antiguo Testamento: Isaías vio la gloria de Cristo y hablaba de Cristo (Juan 12:41). Aunque es incierto si Juan necesitó de los sinópticos para usar el Antiguo Testamento (ver Fred, Old Testament Quotations in the Gospel of John), hay una clara continuidad en las siguientes formas:

• Las fórmulas introductorias: Cierta forma de “está escrito” aparece en cinco citas, y la fórmula del cumplimiento se usa en diez citas
• El prisma de la interpretación cristológica

La primera cita explícita en Juan 1:23 muestra que Juan el Bautista se consideraba a sí mismo como la voz que clamaba en el desierto y que allanaba el camino para el Mesías. Esto provee un contexto histórico para la descripción sinóptica, donde los evangelistas proporcionan la cita. Otras citas del Antiguo Testamento son:

• El sermón sobre el pan de vida (Juan 6), que vincula a Jesús con Moisés y los hijos de Israel durante el tiempo del éxodo.
• Las citas de Juan 7:38 y 42 son de origen confuso.
• En la entrada triunfal, se identifica a Jesús como el Mesías de acuerdo con la profecía bíblica (Juan 12:13–15 que cita al Sal 118:26; Zac 9:9).

Los grupos de referencias más significativas del Antiguo Testamento se encuentran en:

• Juan 12:38–40, donde el evangelista cita Isa 53:1 y 6:10 para sustentar su argumento que el rechazo del pueblo judío a Jesús como el Mesías cumplía la Escritura del Antiguo Testamento
• El relato de la Pasión (Juan 19:24, 36, 37, que hace referencia al Sal 22:18; a Éxo 12:46 o a Núm 9:12; y a Zac 12:10; ver también Juan 19:28).
• El discurso de despedida, que contiene tres referencias adicionales del Antiguo Testamento hechas por Jesús (Juan 13:18; 15:25; 17:12; comparar Sal 41:9; 35:19).

Comenzando con 12:38, el uso de la Escritura del Antiguo Testamento pasa a las citas de cumplimiento (ver también 13:18; 15:25; 17:12; 18:9, 32; 19:24, 28, 36, y 37). Casi en todos los ejemplos, la palabra usada para “cumplir” es πληρωθῇ (plērōthē). La única excepción es 19:28 que en cambio dice τελειωθῇ (teleiōthē), quizás en afinidad con el grito de Jesús en la cruz: “Consumado es” (19:30; τετέλεσται, tetelestai; ver Köstenberger, “John”, 421–512; ver también Köstenberger, “John”, 507–12).
Más allá de estas citas explícitas, Juan incluye muchas alusiones y referencias bíblicas que involucran el simbolismo del Antiguo Testamento. Por ejemplo:

• Los Evangelios empiezan con una alusión a Gén 1:1, lo cual indica que en Cristo, Dios actuó continuando con su obra de la creación.
• Juan 1:14, 17, y 18 aluden a Éxo 34:6 y a 33:20, mostrando de qué manera la revelación de Dios en Jesús y por medio de él supera a la revelación anterior en Moisés y a través de él.
• Lo más probable es que cuando Jesús habla del nuevo nacimiento del “agua y del Espíritu” en 3:5 invoque a Eze 36:25–27.
• Juan muestra que Jesús cumple el simbolismo subyacente en las celebraciones judías como la Pascua (Juan 6) o los Tabernáculos (Juan 7–8)
• Las caracterizaciones de Jesús como el “buen pastor” y la “vid verdadera” (Juan 10 y 15) se relacionan con pasajes como Eze 34 e Isa 5.

La literatura paulina
En la literatura paulina, las citas aparecen solamente en los siguientes libros:

• Romanos (60 citas)
• 1 Corintios (17 citas)
• 2 Corintios (10 citas)
• Gálatas (10 citas)
• Efesios (cinco citas)
• 1 Timoteo (una cita; 1 Tim 5:18 que se remite a Deut 25:4)
• 2 Timoteo (una cita; 2 Tim 2:19 que se remite a Núm 16:5)

Generalmente, Pablo presenta sus citas del Antiguo Testamento con una especie de fórmula introductoria y cita mayormente a Isaías, los Salmos, Deuteronomio, Génesis y a los Profetas Menores.
El corpus paulino emplea una amplia diversidad de enfoques interpretativos y una variedad de formas textuales. Si bien algunos textos paulinos muestran alegoría (1 Cor 9:9; 10:3; 2 Cor 3:12–16; Gál 4:21–31), la exégesis paulina difiere de la exégesis alegórica que practicaba Filón. El enfoque más íntimo que tenía sobre la Escritura del Antiguo Testamento refleja a los intérpretes de Qumrán, particularmente en términos de la hermenéutica escatológica y de las fórmulas introductorias (ej., “como está escrito”); sin embargo, las presuposiciones cristológicas de Pablo lo diferencian claramente de Qumrán. También se han trazado paralelismos entre Pablo y los intérpretes rabínicos, pero esas vinculaciones son complicadas, porque la literatura rabínica surgió más de dos siglos después de Pablo. La hermenéutica de Pablo es absolutamente cristológica, y a menudo utiliza la tipología basado en la convicción de que Dios está a cargo de la historia y que hay patrones que se repiten en la interacción de Dios y en su intervención en la historia.

Romanos.

Romanos tiene 60 citas explícitas al Antiguo Testamento:

• Los dos grupos principales de citas se dan en Rom 3–4 y 9–11 (solo una cita por cada uno en Rom 1, 2, 7 y 8).
• 12 citas están dispersas a lo largo de Rom 12–15.
• Pablo cita a Gén 15–25 nueve veces: Rom 4:3 (Gén 15:6), 9 (Gén 15:6), 17 (Gén 17:5), 18a (Gén 17:5), 18b (Gén 15:5), 22 (Gén 15:6), 7 (Gén 21:12); 9:9 (Gén 18:10, 14), 12 (Gén 25:23).

Pablo cita principalmente al Antiguo Testamento en Romanos para apoyar y defender su compromiso con la misión a los gentiles, aseverando que los gentiles podían recibir la salvación y ser incluidos en el pueblo de Dios por la fe en Jesús, no por las obras de la Ley. Este asunto es fundamental para su defensa de la justicia y la fidelidad de Dios a su pacto con Abraham (Smith, “The Pauline Literature”, 274). Los siguientes usos de la Escritura demuestran este propósito:

• La cita programática inicial de Hab 2:4 en Rom 1:17
• El argumento de que los judíos y los gentiles están igual y universalmente sometidos al pecado (Rom 3:10–18; que cita al Sal 14:1–3; y 5:9 LXX; 36:1; 140:3 LXX; 10:7 LXX; Isa 59:7–8).
• El desarrollo del tema abrahámico (Rom 4 y 9)
• El uso de Ose 2:23 y 1:10 para explicar cómo “no sois pueblo mío” pudo convertirse en “hijos del Dios viviente” (Rom 9:25, 26)
• El uso de Joel 2:32 para demostrar que todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo (Rom 10:13)
• El uso de Deut 9:4 y 30:12–14 para demostrar que la salvación es accesible (Rom 10:6–8)
• Las explicaciones bíblicas sobre el rechazo de Israel a su Mesías (Isa 10:22–23 LXX en Rom 9:27–28; Isa 1:9 LXX en Rom 9:29; Isa 8:14; 28:16 LXX en Rom 9:33; Isa 53:1 LXX en Rom 10:16; Sal 19:4 LXX en Rom 10:18; Deut 32:21 en Rom 10:19; Isa 65:1 LXX en Rom 10:20; Isa 65:2 LXX en Rom 10:21; Deut 29:4 e Isa 29:10 en Rom 11:8; Sal 68:23–24 LXX en Rom 11:9–10)
• El fundamento bíblico para su esperanza en la futura restauración de Israel (Isa 59:20–21 LXX e Isa 27:9 LXX en Rom 11:26–27)
• La presentación de Jesús como el Mesías davídico en quien los gentiles se alegrarán y tendrán esperanza (Sal 18:49 en Rom 15:9; Deut 32:43 en Rom 15:10; Sal 117:1 en Rom 15:11; Isa 11:10 LXX en Rom 15:12).

Pablo también usa el Antiguo Testamento en la sección exhortatoria de la carta (Rom 12–15):

• para respaldar la exhortación general (Deut 32:35 en Rom 12:19; Prov 25:21–22 LXX en Rom 12:20; Éxo 20:13–15, 17; Deut 5:17–19, 21; Lev 19:18 en Rom 13:9)
• para defender que en la comunidad mixta de judíos y gentiles debían tratarse unos a otros con respeto y amor (Isa 49:18; 45:23 LXX en Rom 14:11; Sal 69:9 en Rom 15:3).

Su misión a los que no se habían evangelizado se inspiró en la dimensión universal de Isa 52:15 LXX (Rom 15:21).
La mitad de las citas bíblicas de Pablo en Romanos se dan en Rom 9–11. Depende totalmente del Antiguo Testamento al defender la fidelidad de Dios a las promesas hechas a Israel y comienza argumentando que la “Palabra de Dios” no ha fallado (Rom 9:6) porque la salvación nunca se garantizó para todos los descendientes de Abraham. Obtiene la evidencia de ello del hecho que las promesas de Dios se enfocaron en Isaac por sobre Ismael y en Jacob por sobre Esaú (citando Gén 21:12 en Rom 9:7; Gén 18:10, 14 en Rom 9:9; Gén 25:23 en Rom 9:12; Mal 1:2–3 en Rom 9:13). Además, Pablo apoya la soberanía de Dios para elegir citando Éxo 9:16 LXX: “Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca” (Rom 9:15). Sigue esta cita con el ejemplo del Faraón, que sirve para ilustrar el poder soberano y la elección de Dios (Éxo 9:16 LXX en Rom 9:17). Estas referencias en el capítulo 9 demuestran que no todos los descendientes étnicos de Abraham son hijos de la promesa y que Dios elige libremente quiénes serán los destinatarios de su salvación.
Pablo también usa el Antiguo Testamento para explicar que la elección de Dios se aplica tanto al remanente de los judíos étnicos como a los gentiles (Rom 9:24–29).

• Ose 2:23 y 1:10 respaldan que la elección de Dios de salvar se haya extendido a los gentiles (Rom 9:25–26)
• Isa 10:22–23 LXX y 1:9 LXX apoyan la conclusión de Pablo que solamente un remanente de la etnia israelí sería salvo.

La última cita del Antiguo Testamento en Rom 9 proporciona la explicación cristológica de por qué los gentiles son salvos por fe mientras que la mayoría del pueblo de Israel había rechazado a Jesús. El Mesías fue una piedra de tropiezo para los judíos que no lo aceptaron, pero fue la fuente de salvación para los judíos y los gentiles que creyeron en él (Rom 9:33 que cita a Isa 8:14; 28:16 LXX). Pablo continúa esto interpretando cristológicamente a Deut 9:4; 30:12–14 para indicar que la justicia basada en la fe es accesible a todos los que creen (Rom 10:6–8). Con esta interpretación cristológica, el “regalo de la Torá ahora ha sido superado por el regalo de Cristo” (Seifrid, “Romans”, 657), lo cual lleva a que la “palabra de fe que predicamos” esté disponible universalmente (Rom 10:8). Esta disponibilidad universal de la justicia por la fe en Jesús (Rom 10:9–10) se enfatiza en Isa 28:16 LXX (Rom 10:11); Joel 2:32 (Rom 10:13). La cita de Isa 52:7 en Rom 10:15 enfatiza retóricamente la importancia de predicar las buenas nuevas (Rom 10:14–15).
En Rom 10:16, Pablo alega que la Escritura del Antiguo Testamento profetizó que algunos judíos rechazarían las buenas nuevas citando a Isa 53:1 LXX (Rom 10:16); Sal 19:4 LXX (Rom 10:18); Deut 32:21 (Rom 10:19); Isa 65:1 LXX, 2 (Rom 10:20, 21). Rechaza la idea de que Dios ha desechado a su pueblo (Rom 11:1) sobre la base bíblica de que Dios siempre había mantenido un remanente elegido para sí mismo (1 Rey 10:10, 14, 18 en Rom 11:3–4); fue este remanente elegido el que obtuvo lo que se había prometido, mientras que el resto se endureció (Deut 29:4 e Isa 29:10 en Rom 11:8; y el Sal 68:23–24 LXX en Rom 11:9–10). Pablo luego afirma que el endurecimiento que Israel estaba viviendo era pasajero, y que un día “todo Israel será salvo” (Rom 9:26), respaldando su afirmación mediante la cita a Isa 59:20–21 LXX e Isa 27:9 LXX (Rom 11:26–27). Pablo concluye la totalidad del argumento de Rom 9–11 con la doxología basada en Isa 40:13 LXX y en Job 41:11 (Rom 11:34–35).
A diferencia del uso intenso de la Escritura en las partes de la carta donde Pablo defiende su misión a los gentiles, los capítulos en los cuales desarrolla y describe la nueva vida en el Espíritu por compartir la muerte y la resurrección de Cristo (Rom 6–8), están relativamente exentos de citas del Antiguo Testamento; las dos que están presentes no tienen un papel importante para la discusión (Éxo 20:17 o Deut 5:21 en Rom 7:7; Sal 44:22 en Rom 8:36).

Primera Corintios.

Las 17 citas al Antiguo Testamento en 1 Corintios se encuentran distribuidas en todo el libro. Las primeras seis citas se enfocan en la manera ilógica en que la cruz de Cristo exhibe la sabiduría de Dios, haciendo hincapié en que la sabiduría de Dios desplegada en Cristo es superior a la sabiduría de los sabios (Isa 29:14 LXX en 1 Cor 1:19; Jer 9:24 en 1 Cor 1:31; Isa 64:4 en 1 Cor 2:9; Isa 40:13 LXX en 1 Cor 2:16; Job 5:13 en 1 Cor 3:19; el Sal 94:11 en 1 Cor 3:20). Pablo utiliza el Antiguo Testamento en la instrucción práctica y la exhortación que da a lo largo del resto de la carta (Deut 17:7 LXX en 1 Cor 5:13; Gén 2:24 en 1 Cor 6:16; Deut 25:4 en 1 Cor 9:9). El uso de Éxo 32:6 en 1 Cor 10:7 sigue una declaración metodológica bastante explícita con respecto a la interpretación de Pablo del Antiguo Testamento: “Más esta cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron” (1 Cor 10:6). Esto es similar a su aplicación del Antiguo Testamento en Rom 4:23–24 que afirma: “Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada, sino también con respecto a nosotros”. Asevera que las Escrituras del Antiguo Testamento se escribieron para la comunidad del Nuevo Testamento.
Otros usos de la Escritura incluyen:

• 1 Cor 10:26, donde Pablo usa el Sal 24:1 como respaldo para sus instrucciones que los cristianos podrían comer cualquier cosa que se vendiera en la carnicería.
• 1 Cor 14:21, donde Pablo usa Isa 28:11–12 para explicar la costumbre de hablar en lenguas y la fundamenta en la Escritura.
• 1 Cor 15:27, donde Pablo usa el Sal 8:6 para señalar la diferencia funcional entre Dios y su Hijo. Reafirma que todo se someterá al Hijo, excepto Dios mismo, a quien el Hijo también se someterá (1 Cor 15:28).

Pablo también emplea las citas del Antiguo Testamento en su exposición sobre la resurrección futura y la derrota de la muerte (Isa 22:13 en 1 Cor 15:32; Gén 2:7 en 1 Cor 15:45; Isa 25:8 en 1 Cor 15:54; Ose 13:14 LXX en 1 Cor 15:55).

Segunda Corintios.

Parece no haber ningún patrón unificado detrás del uso que Pablo le da al Antiguo Testamento en 2 Corintios.

• En 2 Cor 4:13, Pablo usa el Sal 116:10 como una analogía para su fe en la futura resurrección de los creyentes.
• En 2 Cor 6:2, Pablo apela a Isa 49:8 para reforzar su pedido de recibir la gracia y la salvación de Dios.
• Pablo utiliza cuatro citas en 2 Cor 6:16–18 para exhortar a los creyentes a que sean puros porque son el templo de Dios (Lev 26:12 y Eze 37:27 en 2 Cor 6:16; Isa 52:11 en 2 Cor 6:17a; Eze 20:34 en 2 Cor 6:17b; 2 Sam 7:8, 14 en 2 Cor 6:18).
• Pablo usa dos citas para respaldar su exhortación a dar con generosidad (Éxo 16:18 en 2 Cor 8:15; el Sal 112:9 en 2 Cor 9:9).
• En 2 Cor 10:17, Pablo usa Jer 9:24 para explicar cuál es el lugar apropiado para gloriarse.
• En 2 Cor 13:1, usa Deut 19:15 para enfatizar que “Por boca de dos o tres testigos se decidirá todo asunto”.

Gálatas.

En Gálatas, Pablo utiliza la historia abrahámica (Gén 12:3, 7; 15:6) y Hab 2:4 para defender a los gentiles con la Escritura. Gál 3:6–16 contiene tres citas, así como citas de Deut 27:26 LXX, Lev 18:5, y Deut 21:23. Por medio de esta alta concentración de citas al Antiguo Testamento (siete de las diez citas en Gálatas), Pablo sustenta su misión a los gentiles, estableciendo que:

• Abraham fue justificado por fe (Gál 3:6 citando a Gén 15:6)
• Los gentiles son justificados por la fe (Gál 3:8 citando a Gén 12:3 o 18:18)
• Los que dependen de las obras de la Ley están bajo maldición (Gál 3:10 citando a Deut 27:26 LXX)
• Los justos vivirán por la fe (Gál 3:11 citando a Hab 2:4)
• La Ley no es de fe (Gál 3:12 citando a Lev 18:5)
• Cristo llevó la maldición de la Ley al ser colgado en un madero (Gál 3:13 citando a Deut 21:23)
• Cristo es la “única” simiente prometida a Abraham (Gál 3:16 cita a Gén 12:7)

También cita a Isa 54:1 (en Gál 4:27) y Gén 21:10 (Gál 4:30) para desarrollar la comparación alegórica de Agar (ligada al monte Sinaí y al viejo pacto) y Sarah (ligada a Jerusalén y al nuevo pacto). Además, Pablo usa Lev 19:18 (en Gál 5:14) para exhortar a los creyentes al amor y a la unidad llamando la atención sobre las consecuencias de la desunión y de las luchas internas. En un pasaje fascinante que está al final de la carta, Pablo habla del “Israel de Dios” (Gál 6:16), que muy probablemente sea una referencia a la iglesia compuesta por creyentes judíos y gentiles (ver Köstenberger, “Identity”).

Efesios.

Todas las citas al Antiguo Testamento en Efesios están en la segunda mitad de la carta: La exhortación práctica de Pablo para sus lectores. Pablo interpreta cristológicamente el Sal 68:18 (en Efe 4:8) para indicar que Cristo le dio dones a su pueblo para la obra del ministerio y para edificar su cuerpo (Efe 4:9–12). Pablo usa esta cita para sostener que la unidad y la paz de la iglesia no excluyen la diversidad de dones. Es la única cita del libro que comienza con una fórmula (“Por lo cual dice”); sin embargo, el texto difiere notablemente de la LXX y del TM al usar el verbo ἔδωκεν (edōken, “dio”) en lugar del verbo original “recibieron” (TM: לָקַחְתָּ, laqachta; LXX: ἔλαβες, elabes). Es probable que este cambio se deba a la tradición exegética judía (sobre todo, al Tárgum en el Sal 68:19) que vio a Moisés ascender al cielo; recibir la Torá y dársela al pueblo (Lincoln, “The Use of the Old Testament in Ephesians”, 16–57; Thielman, “Ephesians”, 823). De ser así, quizás Pablo se refiera al Sal 68:18 para sostener que Jesús ascendió por encima de los cielos para dar los dones de la gracia, mientras que Moisés ascendió al cielo para darle al pueblo la Torá. Como los ejemplos de la tradición exegética judía son posteriores a Efesios, también es posible que Pablo fuera motivado teológicamente a hacer los cambios de forma independiente, para darle énfasis al tema del don y recalcar el triunfo de Cristo sobre los poderes que se oponen al pueblo de Dios (el tema principal de Efesios y del Sal 68; ver Efe 1:20–23; 2:5–6; 3:10; 6:12; Sal 68:1–2, 7–10, 17–18, 21–23, 28–30).
Pablo también usa las citas del Antiguo Testamento para fundamentar la exhortación explícita a:

• decir la verdad (Efe 4:25 citando Zac 8:16),
• abstenerse de la ira (Efe 4:26 citando el Psa 4:4 LXX),
• honrar a los padres (Efe 6:2–3 citando Éxo 20:12 o Deut 5:16).

En Efe 5:31–32, Pablo interpreta que la unión en una sola carne del esposo y la esposa en Gén 2:24 se refiere a Cristo y la iglesia (Köstenberger, “Mystery”).

Primera y Segunda Timoteo, Tito

Las citas a la Escritura en 1 y 2 Timoteo incluyen:

• 1 Tim 5:18, donde Pablo usa Deut 25:4 para exponer que los ancianos merecen doble honor.
• 2 Tim 2:19, donde Pablo usa Núm 16:5 para reafirmar a los creyentes que iban tras los pasos de algunos que se habían desviado de la verdad.
• 2 Tim 3:8 hace alusión a Éxo 7:11, 2.

Tito no tiene citas bíblicas (ver Köstenberger, “1–2 Timothy, Titus”, 546–47).

Hebreos

El autor de Hebreos nunca introduce las citas al Antiguo Testamento con la fórmula “está escrito” (γέγραπται, gegraptai), pero generalmente usa alguna forma del verbo “decir” (λέγω, legō). Esta diferencia enfatiza que el Antiguo Testamento era la palabra expresada divinamente. En las citas del Antiguo Testamento generalmente Dios es quien habla, pero el Hijo de Dios (Heb 2:12–14; 10:5–7) y el Espíritu Santo (Heb 3:7–11; 10:15–17) también hablan.
El autor de Hebreos a veces se relaciona con Filón en cuanto a las prácticas interpretativas alegóricas; sin embargo, el uso que el autor hace del Antiguo Testamento es más parecido al de la corriente principal de las prácticas interpretativas de los primeros judíos y cristianos (particularmente, la apocalíptica) (Hurst, The Epistle to the Hebrews; Williamson, Philo and the Epistle to the Hebrews). El uso del Antiguo Testamento en Hebreos y la hermenéutica rabínica se relacionan en varios aspectos, incluyendo:

• El Midrás (Heb 7:1–10; 10:5–10)
• La sucesión de citas (Heb 1:5–12)
• El uso de argumentos que van de mayor a menor (Heb 2:2–3; 9:13–14; 10:28–29; 12:9, 25)

La interpretación tipológica es generalizada, sobre todo en Heb 8:3–10:18. El autor de Hebreos se distingue de muchos de los autores del Nuevo Testamento por la manera en que repite y explica pasajes más cortos a partir de citas más largas (Heb 3:7–9; 10:5–7).
Las citas al Antiguo Testamento en Hebreos encajan en dos categorías generales:

1. Las citas usadas retóricamente para prevenir a los lectores para que no se aparten y para motivarlos a ser perseverantes
2. Las citas usadas para apoyar bíblicamente el papel legítimo de Cristo como el eterno sumo sacerdote celestial

Estas dos categorías corresponden a la manera en que el libro de Hebreos, estructuralmente, alterna entre la exhortación y la exposición.

El Antiguo Testamento usado para la exhortación. El capítulo inicial de Hebreos emplea varias citas del Antiguo Testamento para demostrar la superioridad del Hijo sobre los ángeles (el Sal 2:7 en Heb 1:5a; 2 Sam 7:14 en Heb 1:5b; Deut 32:43 LXX en Heb 1:6; el Sal 104:4 LXX en Heb 1:7; el Sal 45:6–7 en Heb 1:8–9; el Sal 101:26–27 LXX en Heb 1:10–12; el Sal 110:1 en Heb 1:13).

• En Heb 2:1–4, el autor utiliza un argumento de que va de menor a mayor y una advertencia: Si la desobediencia al mensaje declarado por los ángeles recibió una retribución justa, ¿Cómo escaparán los que descuidan la gran salvación anunciada por el Señor?
• En Heb 10:30, el escritor usa Deut 32:35–36 en un argumento similar que va de menor a mayor: Si los que dejaron de lado la Ley murieron, ¿Cuánto peor será el castigo para los que desdeñan al Hijo de Dios?
• En Heb 10:37–38, el escritor usa Hab 2:3–4 como advertencia para que los lectores no retrocedan y para motivarlos a vivir por la fe y recibir lo prometido (Heb 10:36, 39).

En Heb 3–4, el escritor utiliza las citas al Antiguo Testamento para redoblar la advertencia contra la desobediencia y el endurecimiento de corazón, comparando a sus lectores con la generación del desierto (el Sal 95:7–11 en Heb 3:7–11; el Sal 95:7–8 LXX en Heb 3:15; el Sal 95:11 en Heb 4:3, 5; Gén 2:2 en Heb 4:4; el Sal 95:7–8 LXX en Heb 4:7). También aprovecha al máximo la diferencia cronológica entre Josué que lleva al pueblo a descansar en la tierra y las palabras de David en los Salmos, para plantear que David apuntaba a un descanso más allá de la tierra, al descanso de un sabat escatológico para el pueblo de Dios (Heb 4:7–8). La exhortación positiva, en contraposición a la advertencia, se da en Heb 6:13–14 (Gén 22:16–17), que enfatiza la certeza de las promesas de Dios en base al cumplimiento de la promesa abrahámica. Los creyentes pueden tener un consuelo y una esperanza firmes basándose en esta certeza (Heb 6:18–19). Heb 12:5–6, asimismo, motiva positivamente a los lectores para que respondan a la disciplina de Dios porque solamente disciplina a los hijos que ama (citando Prov 3:11–12 LXX).
Las tres citas en Heb 11 ilustran la vida de fe con los ejemplos del Antiguo Testamento (Gén 5:24 LXX en Heb 11:5; Gén 21:12 en Heb 11:18; Gén 47:31 LXX en Heb 11:21). De manera similar, el autor cita Éxo 19:12–13 (Heb 12:20) y Deut 9:19 (Heb 12:21) para describir el terror relacionado con la llegada de Dios al Sinaí. En Heb 12:26, el escritor cita Hag 2:6 LXX como prueba del futuro de Dios, la conmoción escatológica de todo lo que se puede conmover. Las dos citas finales del libro respaldan la exhortación a contentarse por la promesa de la presencia de Dios (Deut 31:6, 8 en Heb 13:5; el Sal 118:6 LXX en Heb 13:6).

El Antiguo Testamento usado para la exposición. Las citas al Antiguo Testamento en Heb 2 desarrollan la idea de la solidaridad de Cristo con los creyentes.
Heb 2:5–8 cita al Sal 8:4–6 LXX y lo interpreta cristológicamente: Como ser humano, Cristo fue hecho inferior a los ángeles, pero luego es enaltecido a la gloria y al honor. Varios versículos más del capítulo 2 citan el Antiguo Testamento para establecer cómo el Cristo exaltado comparte la solidaridad con sus “hermanos” (el Sal 22:22 en Heb 2:12; Isa 8:17 LXX en Heb 2:13a; Isa 8:18 en Heb 2:13b).
Hebreos también utiliza las citas al Antiguo Testamento para establecer que Jesús está calificado para ser el sumo sacerdote celestial. Heb 5:5 cita al Sal 2:7 para establecer que el sumo sacerdote debe ser designado para la tarea, de la misma manera que Dios designó al Hijo para el papel de sacerdote (ver el Sal 110:4 en Heb 5:6). Aunque el Sal 110:1 es el versículo del Antiguo Testamento que se cita más frecuentemente en el Nuevo Testamento (Mat 22:44; 26:64; Mar 12:36; 14:62; Luc 20:42–43; 22:69; Hech 2:34–35; Heb 1:13), el autor de Hebreos es el único que desarrolla dentro de su contexto el significado del Sal 110:4; dedica todo el capítulo 7 de Hebreos al tema. El sacerdocio de Jesús de acuerdo con el orden de Melquisedec explica cómo él pudo ser un sumo sacerdote a pesar de no ser descendiente de Leví (Gén 14:17–20 en Heb 7:1–2; el Sal 110:4 en Heb 7:17, 21).
Luego de que el autor de Hebreos establece el sacerdocio legítimo de Jesús, usa el Antiguo Testamento para respaldar la superioridad del nuevo pacto sobre el antiguo pacto (Éxo 25:40 en Heb 8:5; Jer 31:31–34 en Heb 8:8–12; ver Köstenberger, “Jesus the Mediator”):

• Heb 9:20 cita Éxo 24:8 para establecer que Jesús satisfizo la necesidad de rociar con sangre (Heb 9:23–24).
• Heb 10:5–7 cita al Sal 40:6–8 para demostrar de qué manera Jesús consumó el sistema sacrificial
• Heb 10:16–17 cita a Jer 31:33–34 para respaldar cómo Jesús perdona los pecados de acuerdo con el nuevo pacto.

Santiago

Santiago cita el Antiguo Testamento para respaldar sus exhortaciones a:

• amar y mostrar misericordia (Lev 19:18 en Sant 2:8; Éxo 20:13–14 y Deut 5:17–18 en Sant 2:11),
• someterse humildemente a Dios (Prov 3:34 LXX en Sant 4:6)

También cita Gén 15:6 (Sant 2:23) para resaltar la naturaleza inseparable de la fe y de las obras. A diferencia de Pablo, que se sirve de la cronología para argumentar que Abraham fue justo a causa de su fe y no de la circuncisión (Rom 4:1–12), Santiago usa Gén 15:6 como un resumen teológico de toda la vida de fe y obediencia de Abraham, sin considerar la cronología: Combina su cita de Gén 15:6 con Gén 22 (Sant 2:21–23; comparar Neh 9:7–8; 1 Mac 2:52; Jubilees 23:10; Or of Manasseh 8; Eclo 44:19–20; 2 Baruch 57:2; L.A.B. 18:5; Filón, Abraham, 167).

1 y 2 Pedro y Judas

1 Pedro. Primera Pedro cita al Antiguo Testamento en varias exhortaciones morales:

• 1 Ped 1:16 cita a Lev 19:2 y llama al lector a una vida de santidad así como Dios es santo.
• En 1 Ped 3:10–12, Pedro interpreta escatológicamente el Sal 34:12–16 para motivar el amor a nuestros enemigos.
• 1 Ped 5:5 emplea Prov 3:34 LXX para estimular la humildad.

Pedro también usa el Antiguo Testamento para:

• Interpretar teológicamente el papel fundamental de Cristo (Isa 28:16 LXX en 1 Ped 2:6; el Sal 118:22 en 1 Ped 2:7; Isa 8:14 en 1 Ped 2:8) y que nunca pecó (Isa 53:9 en 1 Ped 2:22)
• Presentar a la comunidad cristiana como la plenitud del pueblo de Dios del Antiguo Testamento (Isa 43:20 LXX; Éxo 19:6 LXX; Isa 43:21 LXX en 1 Ped 2:9).
• Resaltar la naturaleza eterna de la palabra de Dios (Isa 40:6–8 en 1 Ped 1:24–25)
• Interpretar el sufrimiento que padeció la comunidad al comienzo de los juicios escatológicos de Dios (Prov 11:31 LXX en 1 Ped 4:18).

2 Pedro. Segunda Pedro incluye solamente una cita del Antiguo Testamento: 2:22 cita a Prov 26:11 como un ejemplo bíblico de los que escapan de la contaminación del mundo gracias a Jesucristo, pero que vuelven a enredarse en ella y son vencidos.

Judas. Si bien Judas no cita al Antiguo Testamento, cita a 1 Enoch 1:9 (Jud 14–15) para describir el juicio de Dios a los impíos en el día final. Esta cita demuestra continuidad en las declaraciones de la teofanía del Antiguo Testamento; los lectores de Judas, y posiblemente el autor, tal vez consideraron que 1 Enoc era un libro autoritativo (Charles, Literary Strategy in the Epistle to Jude). El texto además hace una referencia velada al arcángel Miguel cuando contendió con el diablo (Jud 8–10), un suceso posiblemente relatado en una porción perdida del Testamento de Moisés.

Apocalipsis

El libro de Apocalipsis no tiene citas explícitas del Antiguo Testamento, pero sí tiene más alusiones que cualquier otro libro del Nuevo Testamento (Fekkes, Isaiah and Prophetic Traditions in the Book of Revelation, 62). La mayoría de estas alusiones corresponden a Isaías, Ezequiel, Daniel y los Salmos. Este uso indirecto del Antiguo Testamento sirve para exponer a Juan y sus visiones como la continuidad directa de los profetas hebreos, quienes predijeron la salvación venidera y el juicio del día del Señor.
Las alusiones al Antiguo Testamento que hace Juan se relacionan de varias maneras con el Antiguo Testamento (Beale, John’s Use of the Old Testament in Revelation, 60–128; Beale, “Revelation”, 1085–88):

• Como el cumplimiento profético directo informal. Dado que ninguna fórmula introductoria explícita anuncia el cumplimiento profético, este uso se considera informal.
• Por medio de la analogía
• Por medio de la universalización
• Como temas tipológicos indirectos
• Como uso invertido o irónico
• Como un prototipo literario
• Como continuidad temática
• Con afinidad estilística

Los usos del Antiguo Testamento en Apocalipsis se consideran informales porque no tienen una fórmula introductoria explícita. Apoc 1:7, uno de los casos más cercanos a una verdadera cita, demuestra este fenómeno: “He aquí, que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él”, (citando a Dan 7:13; Zac 12:10). El escritor universaliza la entronización del Hijo del Hombre de Dan 7 y el arrepentimiento del pueblo de Dios luego de que Dios derrota a las naciones enemigas en Zac 12 e interpreta que se cumplirán principalmente en la segunda venida de Cristo. Otros ejemplos de universalización o generalización incluyen la aplicación a la iglesia del material del Antiguo Testamento enfocado en Israel (ej., Apoc 1:6; 5:10 de Éxo 19:6).
En Apocalipsis, el uso del Antiguo Testamento por medio de la analogía, se puede ejemplificar en cómo Juan depende del Antiguo Testamento para desarrollar temas como:

• El juicio de Dios (Zac 1:6 en Apoc 6:1–8; Joel 1–2 en Apoc 9:7–10)
• La tribulación y la persecución del pueblo de Dios (Dan 1:12 en Apoc 2:10; Dan 7:25; 12:7 en Apoc 11:2; 12:1; 13:5)
• La enseñanza idólatra atractiva (Núm 25; 31:16 en Apoc 2:14; 1 Rey 16:31; 2 Rey 9:22 en Apoc 2:20–23)
• La protección divina (Eze 9 en Apoc 7:2–8; Éxo 19:4; Deut 32:11 en Apoc 12:14)

Esto se relaciona íntimamente con el uso de la profecía tipológica indirecta o con el cumplimiento invertido (Isa 45:14; 49:23; 60:14; Sal 86:9 en Apoc 3:9).
Varios capítulos demuestran que Juan usó el Antiguo Testamento como un prototipo literario en el desarrollo de los temas, así como de la estructura de Apocalipsis (Dan 2; 7 en Apoc 1; 4–5; 13; 17; Eze 37–48 en Apoc 21–22; Éxo 8–12 en Apoc 8:6–12; 16:1–14). Su estilo único, particularmente los solecismos gramaticales (el uso gramatical no convencional), reafirma las alusiones a la Escritura y genera un sentido de continuidad con el Antiguo Testamento.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *