Madrid, España

EL EVANGELIO DE LA PROSPERIDAD

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EL EVANGELIO DE LA PROSPERIDAD

Wesley Parker era un chico muy activo de once años que por ser diabético debía recibir inyecciones regulares de insulina. Un día en la iglesia, después de escuchar un mensaje de Palabra de Fe en el cual debían declarar y reclamar la salud de su hijo, Larry y Alice Parker decidieron dejar de darle su medicamento. Como resultado, Wesley entró en un coma diabético. A pesar de las advertencias, esos padres creyeron en la “Teología de la Prosperidad”, que enseña: Nunca hagas una confesión negativa (no digas que está enfermo). Más bien, declara una confesión positiva (di que ya sanó).
Tres días después, Wesley había muerto. Debido a “revelación” que creyeron haber recibido a través de las enseñanzas de Palabra de Fe, esos padres realizaron un servicio de resurrección en vez de un funeral normal. Pero por más que hicieron, Wesley no volvió a la vida.
Larry y Alice Parker fueron arrestados, encarcelados, juzgados y acusados de asesinato y abuso infantil. Aunque creían estar en lo correcto, sus ideas estaban muy equivocadas. El siguiente pasaje de la Biblia se adapta trágicamente a demasiadas personas que han dejado que la “Teología de la Prosperidad” dirija sus creencias. Demasiado tarde, descubren que es verdad lo que dicen las Escrituras:

“Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte”.
(Proverbios 14:12)

Cofre de dinero acumulado aparentemente por ser prósperos

Tabla de Contenidos


I. DEFINICIONES

Si Dios apareciera delante de usted y le preguntara: “Pídeme cualquiera cosa que desees”, ¿qué pediría? Piense en ello seriamente.

¿Posesiones? … ¿Posición? … ¿Popularidad? … ¿Poder?

Hubo un rey que podría haber pedido cualquier cosa, pero en vez de ello, pidió sabiduría, y posteriormente (en su caso), obtuvo mucho más.

El Señor apareció a Salomón en un sueño diciendo: “Pide lo que quieras que yo te dé”. (1 Reyes 3:5). Humildemente, Salomón hizo una petición que beneficiaría al pueblo de Dios, no a sí mismo. “Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?” (1 Reyes 3:9).

La petición de Salomón agradó a Dios y lo movió a darle abundancia y honor además de la sabiduría que había pedido. En última instancia, ningún hombre ha probado ser más sabio que Salomón, pues: “Dios dio a Salomón sabiduría y prudencia muy grandes, y anchura de corazón como la arena que está a la orilla del mar”. (1 Reyes 4:29).

Es evidente que la prosperidad material que experimentó Salomón no fue resultado de haberla buscado; nunca se la pidió a Dios. No le llegó porque buscara dádivas de Dios. Ni porque diera ofrendas a la obra de Dios esperando recibir más de lo que daba. Le vino porque él buscó al Dador de las dádivas y su sabiduría para poder llenar las tareas que el Señor tenía para él. Él pidió lo que realmente necesitaba para hacer la voluntad de Dios, no lo que quería para hacer su propia voluntad. Sus prioridades estaban en orden. Y Dios lo premió por eso… sin que Salomón tuviera que pedir ningún premio. Este caso ejemplifica lo que Jesucristo dejó como un principio:

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.
(Mateo 6:33)

El evangelio de la prosperidad


A. ¿Qué es la “Teología de la Prosperidad”?

¿Y qué no es la “Teología de la Prosperidad”? Considere al apóstol Pablo, que andaba 100 por ciento en la voluntad de Dios y aún así estaba débil y necesitado… pero después y sólo después de entregar su vida a Cristo. Pablo, cuyos títulos eran impresionantes (vea Filipenses 3:5–6) conoció poca salud y riqueza en su vida posterior. Y en lugar de “proclamarlas y reclamarlas”, el principal misionero de Dios del Nuevo Testamento dijo:

“Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad”.
(Filipenses 4:12)

¡Qué extraño, a la luz de la actual popularidad de la “Teología de la Prosperidad”!

• La Teología de la Prosperidad enseña que cada creyente siempre debe vivir sano y rico, y nunca experimentar necesidad. Si los hijos del Rey experimentan necesidad es porque no le han pedido correctamente al Señor lo que quieren.

• La Teología de la Prosperidad también es conocida como el Evangelio de la Salud y la Riqueza, El Movimiento de la Palabra de Fe, la Confesión Positiva y la “Teología de Declárelo y Reclámelo”, así como algunas otras etiquetas similares.

• La Teología de la Prosperidad pone culpa y condenación en aquellos que no están experimentando buena salud y riqueza diciéndoles que “la pobreza es una maldición”.

• La Teología de la Prosperidad se basa en que la fe da derecho a los cristianos a “proclamar y reclamar” cualquier cosa que deseen. Sus adherentes creen que ellos pueden entrar en una transacción ineludible con Dios en la cual él está totalmente obligado a bendecirlos y proveerles lo que ellos le piden.

En contraste con la Teología de la Prosperidad, el libro de la sabiduría (Proverbios) que está en la Biblia, dice: “No me des pobreza ni riquezas; mantenme del pan necesario” (Proverbios 30:8).

Enseñanza de la prosperidad: Jesucristo dice que cualquier cosa que pidamos con fe, la recibiremos: “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá” (Marcos 11:24).

Verdad bíblica: Aparentemente, estos versículos respaldan sus creencias. Pero el apóstol Juan añadió una aclaración: “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho” (1 Juan 5:14–15).

Si sus deseos se conforman a la voluntad de Dios, él verá su petición con agrado y se la concederá. Los cristianos no deben dictarle a Dios lo que debe hacer, sino pedirle (hacer una solicitud ante él). En la Teología de la Prosperidad las personas se convierten en los dictadores y Dios es su sirviente. Pero la Biblia dice que Dios es soberano sobre todo el universo y su pueblo es su siervo.


B. ¿Qué es la prosperidad?

Hablando de prosperidad, Salomón poseía 12,000 caballos y sus provisiones diarias eran un festín digno de un rey. Por supuesto que él era el rey, quien daba fe de la abundancia agrícola de la tierra. Y debido a su sabiduría, la fama de Salomón se extendió, atrayendo a personas de todo el mundo que venían sólo para sentarse a sus pies y aprender de él. Él no sólo tenía riquezas materiales, sino que también poseía prosperidad intelectual y espiritual

“Y para oír la sabiduría de Salomón venían de todos los pueblos y de todos los reyes de la tierra, adonde había llegado la fama de su sabiduría”.
(1 Reyes 4:34)

• Prosperidad se refiere a una condición económica pujante, exitosa y floreciente en la que la persona tiene todo lo que necesita además de la capacidad para disfrutar de ello.

• Prosperar es una traducción de la palabra hebrea saleah, que sugiere “una empresa exitosa” en contraste con ser un fracaso.

“Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó” (2 Crónicas 26:5).

• Prosperar es una traducción de la palabra griega euodoo, que significa literalmente “ayudar en el camino de uno” (eu: “bueno” + hodos: “camino o jornada”). La prosperidad no es un acontecimiento aislado, sino “circunstancias sucesivas de prosperidad variable semana tras semana”.

“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”
(3 Juan 2).


TODOS VIVEN PRÓSPEROS Y SALUDABLES

La enseñanza de la teología de la prosperidad: Puesto que la Biblia dice que Dios desea que “seamos prosperados en todas las cosas y que tengamos salud” (3 Juan 2), entonces los que no son saludables ni prósperos no están dentro de la voluntad de Dios.

Verdad bíblica: El apóstol Juan empieza su tercera epístola con un saludo cálido expresando los mejores deseos para su amigo Gayo. A menudo, los maestros de Palabra de Vida citan este pasaje para apoyar su posición de que la voluntad de Dios es que todos los creyentes prosperen y que es ridículo no participar de la prosperidad que él ofrece. Sin embargo, el saludo a Gayo no es una garantía universal de que recibiremos dinero y salud, sino sólo un saludo estándar que se usaba en esa época antigua, como si quisiera decir: “Espero que todo te vaya bien”.


C. ¿Qué es la “declaración positiva”?

Una de las principales redes religiosas de televisión con alcance mundial transmite en miles de canales y en más de una docena de idiomas diferentes. En 2004 recogió más de $120 millones de dólares de sus televidentes, más que cualquier otro ministerio de televisión. Sin duda, sus promesas de prosperidad coadyuvaron a que recibieran tan importantes donativos.

Según el director de ese ministerio, la respuesta de Dios a las ofrendas sacrificiales es que “él le dará a usted miles, cientos de miles de dólares. Es más, le dará millones y billones de dólares”. Ese líder declara que si la gente hace importantes contribuciones a su ministerio, no debe dudar en pedir que Dios le dé un premio. “Si en mi corazón, realmente, honestamente, deseo poseer un auto Cadillac del año, ¿qué tiene de malo que yo le diga: Señor, el deseo de mi corazón es tener un auto Cadillac nuevo?… creo que puedo tenerlo”.

• La declaración positiva consiste en pronunciar palabras espirituales o “llenas de fe” con la creencia de que cualquier cosa que pidamos la recibiremos o sucederá. Por fe, usted puede declarar o concebir sus deseos y hacerlos realidad. Hablar positivamente pone en marcha el poder para que sus deseos se conviertan en realidad. Esa creencia se basa en algunos pasajes como:

“La muerte y la vida están en poder de la lengua” (Proverbios 18:21).

• La declaración positiva significa que lo que usted cree y declara, usted lo recibe de Dios. La palabra inglesa que se traduce como “declarar” o “confesar” es homologeo en griego, que significa “estar de acuerdo—literalmente—hablar lo mismo” (homos: “mismo”, lego: “hablar”). Sin embargo, en vez de declarar algo a Dios; es decir, estar de acuerdo con él en que hemos pecado, que debemos cambiar y empezar a hacer lo que él quiere que hagamos, según los maestros de “Palabra de Fe”, una declaración positiva significa que por el hecho de haber declarado nuestros deseos, Dios está de acuerdo con lo que queremos que él haga.

• La declaración positiva, que a veces se llama “palabra de fe”, se aferra a la premisa de que las declaraciones hechas con fe tienen autoridad sobre el mundo físico. Sólo por declarar cierta cosa, usted tiene el poder no sólo de cambiar las circunstancias de la vida, sino que también puede manipular el medio que lo rodea para poder experimentar los resultados deseados.


SI DOS O TRES ESTUVIEREN DE ACUERDO

LA DECLARACIÓN POSITIVA:

Según Mateo 18:18–20, cuando dos o tres se ponen de acuerdo en pedir algo en la tierra, Dios está obligado a llenar esa necesidad.

“De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. (Mateo 18:18–20)

CORRECCIÓN BÍBLICA:

Con base en el contexto, el asunto que trata Mateo 18:15–20 está relacionado con la disciplina de la iglesia, incluyendo los pasos que debe dar un cristiano: “si tu hermano peca contra ti” (versículo 15). La enseñanza relacionada con la disciplina no es una promesa general o aplicable a toda circunstancia. Los dos o tres testigos es una ley antigua que tenía el propósito de establecer y verificar o corroborar alguna evidencia. (Vea Deuteronomio 19:15.)

• Si el ofensor no reacciona con arrepentimiento cuando usted se le acerca en privado, entonces usted debe llevar dos o más personas con ustedes (como testigos) para confrontarlo otra vez (Mateo 18:16).
• Si el ofensor sigue sin escuchar, el último paso es llevar el asunto ante la iglesia (Mateo 18:17).

Por tanto, en este contexto, los dos o tres testigos reunidos en el nombre del Señor son con el propósito de reprochar a otro hermano o hermana su pecado, no para ponerse de acuerdo en la prosperidad material.


D. ¿Qué es una “declaración negativa”?

• Las declaraciones negativas, ya sea que se pronuncien o sólo se piensen, producirán realidades negativas.

• Las declaraciones negativas, que incluyen la duda y la incredulidad, están prohibidas por los adeptos a la teología de la prosperidad.

• Las declaraciones negativas resultan en malas consecuencias incluyendo enfermedades, tragedias y muerte. Las situaciones indeseables pueden evitarse sencillamente rehusándose a pronunciarlas, o evitando hacer “declaraciones negativas”.

Si el concepto de la “confesión negativa” es realmente bíblico, ¿cómo es que tantas personas piadosas y positivas de la Biblia, incluyendo a Jesucristo, hicieron declaraciones negativas? Considere las siguientes:


DECLARACIONES NEGATIVAS HECHAS POR GENTE PIADOSA DE LA BIBLIA

• Job—el piadoso hombre a quien Dios llamé “justo”—sufrió tanto dolor físico, que clamó a Dios profiriendo un deseo de morir…
“Está mi alma hastiada de mi vida; daré libre curso a mi queja, hablaré con amargura de mi alma. ¿Por qué me sacaste de la matriz? Hubiera yo expirado, y ningún ojo me habría visto. Fuera como si nunca hubiera existido, llevado del vientre a la sepultura” (Job 10:1, 18–19).
—¿Le provocó a Job la muerte esa declaración negativa? No, de hecho, después de muchas pruebas, la confianza de Job en Dios se fortaleció y todavía vivió muchos años más.

• Elías, el piadoso profeta que había recibido una sentencia de muerte por la malvada reina Jezabel, no sólo huyó para salvar su vida, sino que también expresó el deseo de morir…
“Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres” (1 Reyes 19:4).
—¿Esa declaración negativa hizo que Elías muriera? No, siguió sirviendo a Dios en forma poderosa.

• Jeremías, el piadoso profeta llorón, dijo a Judá:
“Porque así ha dicho Jehová: Incurable es tu quebrantamiento, y dolorosa tu llaga” (Jeremías 30:12).
—¿Esa declaración negativa trajo el castigo de Judá? No, Jeremías habló lo que Dios le ordenó decir. Por tanto, su dicho estaba sancionado por Dios mismo.

• Isaías, el piadoso profeta, reconoció verbalmente la enfermedad de Ezequías y dijo que él moriría y no sanaría.
“En aquellos días Ezequías enfermó de muerte. Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz, y le dijo: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás” (Isaías 38:1).
—¿Acaso la declaración negativa del profeta selló la suerte de Ezequías? No, Dios le permitió vivir otros 15 años.

• David, que se convirtió en rey de Israel, verbalizó muchos pensamientos negativos y temores, incluyendo el que se sentía pobre y necesitado.

“Inclina, oh Jehová, tu oído, y escúchame, porque estoy afligido y menesteroso… Dios mío, clamo de día, y no respondes; y de noche, y no hay para mí reposo. Abrieron sobre mí su boca como león rapaz y rugiente. He sido derramado como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron; mi corazón fue como cera, derritiéndose en medio de mis entrañas. Como un tiesto se secó mi vigor, y mi lengua se pegó a mi paladar, y me has puesto en el polvo de la muerte” (Salmos 86:1; 22:2, 13–15).
—¿Acaso la declaración negativa de David le trajo pobreza? No, él tuvo abundancia de bienes. De hecho, la Biblia dice que David era “un hombre conforme al corazón de Dios”.

• Pablo, el gran apóstol, habló de sus enfermedades y sus muchas pruebas…

“Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Corintios 12:9–10).

—¿Las declaraciones negativas de Pablo le provocaron más pruebas y afectaron a su ministerio? No, la Biblia dice que sus aflicciones le hicieron vivir dependiendo de Cristo y finalmente lo impactaron de tal manera, que llegó a convertirse en “el misionero más grande del mundo” como algunos le llaman. Lo que otros consideraban “negativo”, Dios lo transformó en algo bueno. (Vea Gálatas 4:13.)

• Jesús hizo las siguientes declaraciones negativas
Acerca de sí mismo: “Ahora está turbada mi alma…; y ¡cómo me angustio!” (Juan 12:27; Lucas 12:50)
Acerca de la gente: “En el mundo tendréis aflicción” (Juan 16:33).

—¿Acaso las declaraciones negativas provocaron su turbación y angustia? ¿Sus palabras nos provocaron problemas a todos? No. Si el Señor hubiera sólo dicho cosas positivas, de todos modos él hubiera sufrido turbación y angustia al final de su vida. De la misma manera, él sabía que todo deberemos enfrentar aflicciones durante nuestra vida.

—¿Acaso las declaraciones negativas del Señor da a los promotores de las declaraciones positivas el derecho a decir que Jesús estaba equivocado, mal dirigido o que no vivió a su potencial máximo? No, puesto que Jesús es Dios y puesto que nosotros debemos llegar a ser como él, no es malo, sino bueno, pronunciar declaraciones negativas verdaderas.


E. ¿En qué consiste la práctica de “lo que dices recibes?

Si usted quiere algo, cuando usted lo pronuncia o nombra (creyendo que es de usted), y lo reclama (en el nombre de Jesús), entonces su deseo se hará realidad.

• Esta creencia es un ejemplo de la declaración positiva a través de la cual usted puede escribir su propio cheque con Dios.

• Según la Teología de la Prosperidad, los cristianos han recibido un cheque en blanco directamente de Dios. Esta idea se basa en pasajes como “pedid, y recibiréis” (Juan 16:24).


Dígalo y reclámelo

LA CONFESIÓN POSITIVA DICE: Puesto que la lengua tiene tan inmenso poder, cualquier cosa que ella pronuncie en el nombre de Jesús, usted lo recibirá. Si usted necesita $10,000.00, sólo declárelo y reclámelo en el nombre de Jesús ¡y será suyo!

LA CORRECCIÓN BÍBLICA DICE: Hágase la pregunta: ¿Es esta enseñanza transcultural? ¿Funcionará esta enseñanza en cualquier lugar del mundo? ¿Funciona la idea de “dígalo y reclámelo” para los cristianos piadosos que han vivido prisioneros por su fe en algunos países impíos? La respuesta obvia es que no. Rollos de billetes con $10,000 no caerán en las celdas de China comunista o la antigua Siberia soviética sin importar cuántas veces lo diga y lo reclame.


F. ¿En qué consiste el principio de “Semilla de Fe”?

LA CONFESIÓN POSITIVA DICE: Los donadores que dan su trabajo a Dios recogerán cosechas de su inversión monetaria al ciento por ciento.

LA CORRECCIÓN BÍBLICA DICE: El principio de Semilla de Fe equivale a “dar para recibir”, como si pudiéramos sembrar algún dinero y después recoger mucho más de él. Los maestros de la teología de la prosperidad combinan varios versículos para apoyar este principio: “Si usted siembra una semilla aunque sea tan pequeña como una semilla de mostaza (Mateo 17:20), usted recibirá cien veces más en esta vida” (Marcos 10:29–30).

El principio de que debemos dar para recibir es completamente ajeno a las Escrituras. La generosidad con nuestro dinero para Dios no nos garantiza que tendremos éxito material. Este principio sugiere que Dios es un genio cósmico cuyos favores podemos comprar. La codicia humana hace que este principio sea muy atractivo

“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2 Corintios 9:7).


G. ¿Cuál es el principio de la “Semilla de Mostaza”?

ENSEÑANZA DE LA PROSPERIDAD: Mientras yo tenga fe aunque sea del tamaño de una semilla de mostaza, con la cual puedo mover montañas, puedo mencionar lo que yo quiera, sin importar cuánto dinero cueste, y recibirlo por el poder del nombre de Jesús

VERDAD BÍBLICA: Primero vea el contexto de la semilla de mostaza de Mateo 17. Un hombre desesperado se acercó a los discípulos de Jesús y les pidió que sanaran a su hijo que estaba oprimido por los demonios y las enfermedades, pero ellos no pudieron ayudarle.

Unos capítulos antes, en Mateo 10:1 dice: “Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia”.

A eso se debió que Jesús reprendiera a sus discípulos por su falta de fe y los animara a que confiaran en el poder que él les dio para llevar a cabo su tarea. “Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno” (Mateo 17:20–21).

Lo que él quiso decir es que no es tan importante cuánta fe tenemos, pues ésta puede ser minúscula. Lo importante es el objeto de la fe. Es decir, que mientras confiemos totalmente en el Señor Jesús, él es poderoso para hacer a través de nosotros cualquier cosa que él quiera hacer. Mientras seamos totalmente dependientes del Señor y mientras que todo lo que hagamos sea de acuerdo a su voluntad, nada será imposible de lograr, porque no hay nada imposible para Dios.

Esta promesa no puede usarse para obtener todo lo que queremos. Primero, el versículo no tiene nada que ver con “sembrar una semilla”, sino con reconocer que nuestra fe, sin importar cuán pequeña sea, debe estar depositada totalmente en el Señor para que podamos hacer aquello que él nos ha llamado a hacer. En segundo lugar, no se nos ha dado autoridad para sanar toda enfermedad como el Señor hizo con los doce discípulos. En tercer lugar, es evidente que puesto que la voluntad de Dios para los discípulos era que ayudaran a ese hombre, el Señor los reprendió porque fallaron. En cuarto lugar, el sufrimiento es una parte de la buena voluntad del Señor para nosotros, para que aprendamos a depender de él.

“De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien” (1 Pedro 4:19).


H. ¿Qué significa recibir “cien veces más”?

LA ENSEÑANZA DE LA PROSPERIDAD DICE: Jesucristo dijo que cualquier cantidad de dinero que usted siembre en la obra de Dios, recibirá cien veces más.

VERDAD BÍBLICA: Esta enseñanza distorsiona lo que dijo el Señor en Marcos capítulo 10. En ese pasaje, él estaba hablando con un joven rico y le instruyó a que vendiera todo lo que poseía y lo diera a los pobres (versículos 17–22). Después añadió:

“Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna. Pero muchos primeros serán postreros, y los postreros, primeros” (Marcos 10:29–31).

El Señor no prometió posesiones físicas o materiales a sus seguidores. Pero a quienes son rechazados por su propia familia por seguirlo a él, sí les prometió algo de mucho más valor: una relación permanente con la familia de Dios con todos los privilegios, protección e incluso persecución. Todo ello viene junto con el privilegio. Observe que él prometió persecuciones, mismas que muchos falsos maestros evitan mencionar.

Los maestros que enseñan la prosperidad son conocidos por su énfasis en las casas, autos, dinero y estilo de vida opulento. Esos maestros poseen muchas “cosas” gracias a los donativos financieros que reciben. Sin embargo, ellos también tienen dificultad para explicar por qué no venden sus posesiones y dan todo a los pobres.

Es engañoso usar este pasaje para hacer una comparación entre uno y 100, porque ignora el resto del pasaje en su esfuerzo por enseñar que Dios quiere que sus seguidores sean ricos.


II. CARACTERÍSTICAS DE LA TEOLOGÍA DE LA SALUD Y PROSPERIDAD

Ángela, de siete años, padecía dolores insoportables debido a que había sufrido dos meses de apendicitis. Keenan, de diez días de nacido, padecía de obstrucción intestinal.9 Ismael había estado atorado varios días en el vientre de su madre.

El dolor y sufrimiento de esos tres pequeños ya termino. Todos ellos murieron debido a que sus padres se negaron a darles atención médica. La cirugía y la medicina hubieran podido devolverles la salud a esos niños, pero sus padres no los atendieron y sólo se limitaron a elevar sus oraciones a Dios.

En la actualidad, cuando los miembros de la Iglesia del Unigénito con sede en Colorado se enferman, los ancianos van a sus casas y los ungen con aceite, ponen las manos sobre ellos y después elevan sus “oraciones de fe”. Pero esas prácticas están basadas en una interpretación errónea de las Escrituras que ha sido sacada de contexto. Según esa iglesia, Santiago 5:14–15 afirma que “la oración de fe” (Santiago 5:15) es la única manera de obtener la sanidad, aun si el resultado es la muerte.

La muerte de las personas se acepta simplemente como la voluntad de Dios. La Biblia caracteriza a los muertos diciendo que “duermen” hasta el día del juicio, cuando serán despertados y se unirán al Señor y su familia en el cielo.

Según la Iglesia del Unigénito, Desiree Camren está dormida en este momento. Ella murió de tres años en 1987 después de que sus padres rehusaron darle el tratamiento médico que le hubiera salvado la vida. Sus padres, Dean y Sheila Camren, fueron llevados a juicio y testificaron que ellos sabían que su hija se estaba muriendo, pero creían que su muerte era un castigo de Dios porque Dean había dejado de ir a la iglesia.

En mayo de 1989, los padres de Desiree fueron sentenciados a prisión por asesinato en segundo grado.

Pero Jesús siempre protegió a los niños… Y nosotros debemos hacer con ellos lo mismo que él hizo.

“Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos”.
(Mateo 18:10)


A. ¿Cuáles son las principales premisas de la teología de la prosperidad?

Considere lo que sucedía en estas dos iglesias tan distintas: Una se enorgullecía de sus riquezas pero espiritualmente estaba en bancarrota; la otra sentía el dolor de la pobreza, pero aun así, se le llama ¡rica!

Esas dos iglesias se encuentran entre siete que se mencionan en la Biblia, en los primeros capítulos de Apocalipsis. La iglesia de Laodicea era rica, vivía sin ninguna preocupación en el mundo. Pero Jesucristo vio a esa iglesia y sus miembros en forma distinta.

“Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo”.
(Apocalipsis 3:17)

Y a la iglesia de Esmirna, Jesucristo dijo las siguientes palabras:

“Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico)”.
(Apocalipsis 2:9)

Sin importar su pobreza, esa piadosa iglesia y sus miembros eran realmente prósperos.


LAS SEIS PRINCIPALES POSICIONES DE LA TEOLOGÍA DE LA PROSPERIDAD

#1 Posición: “La enfermedad siempre es resultado del pecado”.

POSICIÓN BÍBLICA: Esa creencia falsa fue refutada directamente cuando los discípulos preguntaron a Jesús acerca del que había estado ciego desde su nacimiento.

“Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él” (Juan 9:2–3).

#2 Posición: “La pobreza siempre es resultado del pecado”.

POSICIÓN BÍBLICA: Esta creencia falsa fue refutada directamente por Jesucristo:

“Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza” (Mateo 8:20).

#3 Posición: “La enfermedad es una maldición”.

POSICIÓN BÍBLICA: Esta creencia falsa fue refutada directamente por la enfermedad de Job, quien no estaba maldito, sino que Dios permitió que fuera afligido físicamente por Satanás.

“Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa?” (Job 2:3)

#4 Posición: “La pobreza es una maldición”.

POSICIÓN BÍBLICA: Esta creencia falsa fue refutada directamente por la forma en que Jesucristo honró a la viuda pobre por la ínfima ofrenda que ofreció a Dios.

“Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas.3 Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos”. (Lucas 21:2–3)

#5 Posición: “La enfermedad es del demonio”.

POSICIÓN BÍBLICA: Esta creencia falsa fue refutada directamente por Jesús con la forma en que reacciono a la enfermedad de su buen amigo Lázaro.

“Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella” (Juan 11:4).

#6 Posición: “Si usted tiene suficiente fe, usted será sanado”.

POSICIÓN BÍBLICA: Esta creencia falsa fue refutada directamente por la experiencia y testimonio del apóstol Pablo.

“Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte” (2 Corintios 12:7–10).


B. ¿En qué consiste la lista de comprobación materialista?

Jesús dijo palabras de sabiduría con relación a lo material y lo espiritual, pero fueron recibidas con burlas por los líderes religiosos materialistas.

“Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”.
(Lucas 16:13)

Los fariseos, “que eran avaros” (Lucas 16:14), solo aparentaban amar a Dios. Para que usted descubra su propio punto de vista acerca del materialismo, hágase las siguientes preguntas (marque sí o no):

¿Esta su mente ocupada sólo en adquirir cosas materiales?
¿Se siente bien cuando tiene algo más grande y mejor que lo que otros tienen?
¿Se le hace difícil esperar a recibir un nuevo aparato cuando ha decidido comprarlo?
¿Son más importantes para usted el salario y los beneficios que el trabajo en sí?
Cuando usted compra algo, ¿quiere que se sepa que es de lo mejor?

¿Siente envidia de sus amigos que tienen más que usted?


AHORA, PREGÚNTESE…

• ¿Qué es lo que más valoro?
• ¿Qué es lo que más temo perder?
• ¿Qué es lo que me proporciona mas placer?
• ¿Qué es lo que consume la mayor parte de mi tiempo?

La Biblia pone la prosperidad en perspectiva:

“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”.
(Mateo 6:19–21)

¿Realmente quiere Dios que todos sus hijos vivan físicamente saludables, que posean abundancia de cosas materiales en esta vida y que estén envueltos de pies a cabeza con las cosas temporales que ofrece el mundo? O ¿será que más bien él quiere que seamos sanos y ricos en lo espiritual y que estemos llenos de sus bendiciones eternas e invisibles? Observe con cuidado la principal prioridad de Dios que la Biblia presenta…

“Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu”.
(Eclesiastés 2:26)

TEOLOGÍA DE LA PROSPERIDAD: Según los versículos del primer capítulo de Josué, las promesas de Dios indican que todos los creyentes van a prosperar.

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” (Josué 1:8).

VERDAD BÍBLICA: Dios se deleita en bendecir a sus hijos, pero algunas veces, éstos interpretan mal el contexto e intención de algunos versículos. En relación con Josue 1:8, considere esto…

• Contexto: En el contexto de la Biblia, Dios dio directamente a Josué un encargo militar y una garantía de la victoria. Recuerde que Josué era un líder militar y no un empresario.

• Intención: El éxito que el Señor le prometió se refería a la conquista que haría Israel del territorio de Canaán.


C. ¿Cuál es el problema de la enseñanza de la Palabra de Fe?

El principal problema tiene que ver con la palabra “fe”. Para los predicadores y maestros de la Palabra de Fe, la fe es una fuerza, energía espiritual, poder espiritual. Su fe esta puesta en la fe, la que en ocasiones parece funcionar como magia. La idea consiste en que si uno cree algo con la suficiente fuerza, se realizará. Entonces, la clave para obtener lo que se desea radica en la persona.

• Básicamente, fe significa “confianza”. En el Nuevo Testamento, el verbo pisteuo da la idea de “una transferencia absoluta de nuestra confianza a otra persona, es decir, una rendición total a Dios”. Bíblicamente, el poder de la fe se encuentra en su objeto, es decir en Dios o Jesucristo.

• Los maestros de la teología de la prosperidad creen que la mente y lengua humana tienen poderes o capacidades sobrenaturales. Puesto que los cristianos son hijos de Dios y puesto que Dios hablo y el mundo fue creado por su palabra (Génesis capitulo 1), entonces nosotros podemos crear nuestra propia realidad por medio de nuestras palabras. Nuestros pensamientos y expresiones producen una fuerza divina capaz de producir éxito, riqueza y salud.

• Sin embargo, según las Escrituras, el poder de la fe no reside en la fe en si misma, sino en Dios, quien bendice la fe del creyente cuando se conforma a su voluntad. El principal problema con la “fe” del evangelio de la Palabra de Fe y de la Prosperidad, es que entienden y aplican en forma incorrecta el significado de la fe.

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye”.
(1 Juan 5:14)


D. ¿Cuál es la verdad acerca de la enseñanza de la prosperidad?

Desde siempre, la iglesia ha tenido que luchar con las malas interpretaciones y perversiones del evangelio de Cristo. Los apóstoles identificaron a quienes estaban pervirtiendo el evangelio en sus días y dijeron que eran traicioneros y falsos maestros. Por eso advirtieron a los primeros cristianos que se mantuvieran lejos de ellos y que incluso, los expulsaran de sus congregaciones. El apóstol Pablo hizo esta poderosa advertencia…

“Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo”.
(Gálatas 1:6–7)

LA TEOLOGÍA DE LA PROSPERIDAD insiste en que los creyentes tienen derecho a presentar sus exigencias a Dios porque son herederos del Señor.

LA VERDAD BÍBLICA presenta al creyente como heredero delante de Dios para recibir las bendiciones espirituales que se le conceden gracias a su nueva identidad en Cristo. Sin embargo, el creyente también participara en el sufrimiento, rechazo y carencias que Cristo mismo experimento.

“Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”. (Romanos 8:17)

LA TEOLOGÍA DE LA PROSPERIDAD enseña que la fe es una fórmula por medio de la cual manipulamos las leyes espirituales que los maestros de la prosperidad creen que gobiernan el universo. Una de las expresiones favoritas de los seguidores de la Teología de la Prosperidad es la “declaración positiva”. Esa frase se refiere a la creencia de que las palabras tienen poder creativo.

LA VERDAD BÍBLICA enseña que, en vez de que estemos en control de los acontecimientos y circunstancias de nuestra vida, Dios es quien tiene el control.

“¡Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos; cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala” (Santiago 4:13–16).

LA TEOLOGÍA DE LA PROSPERIDAD enseña que lo que usted dice determina todo lo que le pasa a usted. Si su confesión se expresa en forma positiva y sin dudar —entonces se requiere que Dios conteste.

LA VERDAD BÍBLICA enseña que las pruebas vendrán, y cuando vengan, debemos depender de Dios en todas las cosas.

“Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado… De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador, y hagan el bien” (1 Pedro 4:12–14, 19).

LA TEOLOGÍA DE LA PROSPERIDAD enseña que la capacidad de Dios para bendecirnos depende de nuestra fe y que sin nuestra fe, Dios es incapaz de actuar.

LA VERDAD BÍBLICA enseña que Dios tiene todo el poder para actuar a favor nuestro, sin importar cualquier cosa que hagamos o dejemos de hacer.

“Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos… Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia” (Mateo 5:45; Romanos 9:15–16).


E. ¿Cuáles son las características de “El Secreto”?

La versión en video de El Secreto originalmente se distribuyó como un documental y sólo se vendía por Internet. Pero el libro se convirtió en un éxito internacional de librería y un fenómeno cultural. Aunque esta basado en el misticismo oriental y el ocultismo, el éxito de ese movimiento refleja otro intento desesperado de hacer a un lado a Dios con tal de obtener nuestra satisfacción egoísta. El Secreto es una versión secularizada de la teología de la prosperidad.


¿CUÁL ES EL GRAN “SECRETO”?

Los tres fundamentos del Secreto son los siguientes:

1. Los pensamientos se convierten en cosas.

El Secreto dice: Usted puede controlar todas las áreas de su vida usando sus pensamientos y sentimientos.

Por ejemplo, una mujer afirma que ha sido curada de cáncer del seno en tres meses sin usar quimioterapia o radiación; sólo tuvo que visualizarse a sí misma como sana y ver películas divertidas en televisión.

La verdad: Dios controla los eventos y circunstancias.

—La Escritura dice: “El corazón del hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos” (Proverbios 16:9).

2. “La ley de la atracción”.

El Secreto dice: El universo físico responderá a tus pensamientos trayendo a tu vida cualquier cosa que desees. Por ejemplo: “La comida no es la culpable de hacerte engordar. Es tu idea de que la comida es la que te hace engordar lo que te hace subir de peso”.

La verdad dice: Si pudiéramos cubrir todas nuestras necesidades, no necesitaríamos a Dios.

—La Biblia dice: “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas” (Proverbios 3:5–6).

3. Pide… Cree… Recibe.

El Secreto enseña que usted puedo obtener cualquier y todas las cosas que necesite o desee por el poder magnético de sus pensamientos ¿Por qué? Porque usted es Dios, el que dirige el universo. Por ejemplo, El Secreto declara: “Usted es Dios en su cuerpo físico. Usted es todopoderoso… toda sabiduría… toda inteligencia… toda perfección. Usted es el creador, y usted está creando la creación de usted en este planeta”.

La verdad dice: Somos criaturas y sólo el Creador es dueño de todo.

—La Biblia dice: “Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí” (Isaías 45:5).

Conclusión: Sin importar lo atractivo que suene, esté alerta y no permita que le arrastre una teología que le “haga sentirse bien”.

—La Biblia dice: “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo” (Colosenses 2:8).


 

 

Una respuesta

  1. Patricia mohadeb dice:

    Material claro y excelente para el estudio Teologico

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