Madrid, España

CONOCE A TU ENEMIGO “SATANAS”

Recursos Bíblicos Para Crecer

CONOCE A TU ENEMIGO “SATANAS”

“Someteos, pues, a Dios. Resistid al diablo, y huirá de vosotros”.
Santiago 4:7

Satanás está derrotado. Pero todavía combate.

Esa es la verdad bíblica. Cuando el Dios de todos los siglos vino al mundo en carne como Jesús Cristo, estaba en una triple misión. Sus objetivos irresistibles eran salvar a su pueblo de sus pecados, tal como se proclama en Mateo 1:21; comprar una iglesia triunfante con su propia sangre, como se dice en Efesios 5:25–27, y derrotar a Satanás y sus obras, tal como se afirma en 1 Juan 3:8. Jesucristo venció sobre Satanás y el futuro predestinado del diablo se encuentra en el lago de fuego. Pero por el momento sigue siendo príncipe de este mundo, y nosotros, los cristianos tenemos una guerra con él y sus subordinados. Cada cristiano, sobre todo un líder, necesita conocer y obedecer las instrucciones de Dios para vestirse con “toda la armadura de Dios”, como se indica en Efesios 6:10–18. Por el poder de Dios, no por el tuyo propio, puedes frustrar el ataque espiritual del enemigo y Dios puede convertir el ataque en una victoria en tu nombre.

Es vital que conozcas el enemigo y qué esperar de él. Gracias a Dios, todo está en Su Palabra. Sólo tenemos que conocerla, obedecerla y aplicarla. Recordemos bien una cosa: no es una batalla entre dioses. Satanás no es el dios malo y Dios el dios bueno. Sólo hay un Dios. Satanás es un imitador, un ángel caído de alto rango creado por Dios, y ahora bajo el juicio del Dios Soberano. En última instancia, en su tiempo perfecto, Dios va a terminar los días de Satanás, para gloria de Dios y el bien de su pueblo. Por ahora, en la soberanía de Dios, debemos recordar dos verdades fundamentales: En primer lugar, Satanás está derrotado y está en espera de la expulsión de Dios. Esto se producirá de acuerdo con el tiempo de Dios, no el del enemigo. En segundo lugar, con Dios como nuestro protector, tenemos que pelear la buena batalla (1 Tim 6:12). Gracias a Dios no tenemos que hacerlo solos ya que se nos ha dado el Espíritu de Dios y “mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4).

Las Estrategias de Satanás

Satanás odia lo que Dios más ama; a nosotros. Él tiene dos estrategias de ataque: una estrategia de persecución y una estrategia de penetración. La estrategia de persecución de Satanás es usar el cosmos, el sistema mundano sobre el cual él es príncipe, para generar persecución contra la Iglesia de Jesucristo. Lo hace centrándose en los líderes cristianos de manera individual y la Iglesia en su conjunto. Es una guerra espiritual, pero a veces utiliza malos gobiernos y líderes tiranos que le siguen, a sabiendas o sin saberlo. Los secuaces de Satanás, los malvados tiranos de la historia, parecen nunca aprender lo que va a pasar con ellos por perseguir al amado de Dios, y siempre sufren un final devastador, tal como se predijo en el Salmo 14:4–5: “¿No tienen conocimiento todos los malhechores que comen a mi pueblo como si comieran pan, y no invocan al Señor? Allí [los malvados] están en gran terror, porque Dios está con la generación de los justos.” Y siempre, por la gracia del Dios soberano, la persecución de Satanás sobre los creyentes, se convierte en un instrumento para el crecimiento de la iglesia.

En el libro de los Hechos, por ejemplo, la iglesia fue perseguida en Jerusalén, y luego multiplicada en Judea y Samaria (Hechos 7 y 8). Cuando el régimen comunista ateo tomó el poder en China después de la Segunda Guerra Mundial, había probablemente ochenta mil cristianos en esa nación, y los líderes comunistas de China los persiguieron para tratar de eliminarlos. Hoy en día, se calcula que hay 100 millones de cristianos chinos. Del mismo modo, una serie de líderes tiranos persiguió a los cristianos en África, con la intención de destruir a los creyentes. En cambio, Dios envió un reavivamiento a África Oriental y el resultado es una iglesia africana floreciente, con decenas de millones de miembros, incluyendo un liderazgo Africano que ya ofrecen ayuda espiritual a los creyentes norteamericanos.

La estrategia de penetración de Satanás es menos obvia y más insidiosa: se trata de destruir la Iglesia desde adentro. Es una vieja estrategia. Pablo advirtió a la iglesia de Éfeso sobre el plan de penetración de Satanás: “Yo sé que después de mi partida, vendrán lobos feroces entre vosotros que no perdonarán al rebaño” (Hechos 20:29). Aunque este plan de penetración es viejo y conocido, todavía puede hacer un daño inmenso, con frecuencia porque aquellos que están bajo ataque no reconocen el asalto. Es un ataque en dos frentes: la penetración en la comunidad y la penetración en el liderazgo. Satanás tratará de desviar, demorar y eventualmente destruir la obra de la iglesia local a través de levantar una cacofonía de denuncias y quejas en toda la fraternidad. Y también intentará penetrar en las filas de los líderes para desalentar y finalmente destruir su liderazgo mediante la colocación de “lobos rapaces”, falsos maestros dentro del liderazgo y tentar al pecado a los líderes legítimos. Los líderes deben resistir ambos ataques con el conocimiento de la Palabra y su aplicación y clamando al Señor insistentemente en oración.

Ten cuidado: Satanás pone líderes en la mira de su estrategia de asalto. La Biblia no dice al creyente que huya, sino que resista a Satanás y él huirá. También nos aconseja que debemos estar alertas de su asalto y de sus aliados (sus siervos, esquemas, y trampas). Según las Escrituras, Satanás es servido por tres aliados a su servicio. En primer lugar están los ángeles caídos que fueron echados del cielo con él bajo el juicio de Dios, de acuerdo a Apocalipsis 12:7–9. Aunque Satanás no tiene la naturaleza omnipresente de Dios, aparentemente es ubicuo. En otras palabras, él no está en todas partes todo el tiempo, pero puede estar en cualquier lugar en cualquier momento. Su influencia también se expande por la dispersión de la fuerza demoníaca de principados y autoridades. Aunque el número exacto de los demonios no está establecido en la escritura, debe ser significativamente grande si cientos se pueden dedicar a un solo individuo tal como se revela en Marcos 5:9.

Una segunda compañía de aliados son los proveedores del sistema mundial de rebelión contra el Señor. Los líderes cristianos deben tener cuidado con la falsa trinidad profana: el mundo, la carne y el diablo. Cuando Satanás ataca, él sabe que tiene un aliado dentro del creyente, la “carne” o el “hombre viejo”, que es el enemigo interno. También tiene aliados fuera del creyente, “las fortalezas de Satanás”, integradas por las instituciones que promueven cosmovisiones diseñadas para negar la importancia de la gloria de Dios.

El tercer grupo de los aliados de Satanás consiste de los anticristos menores que han surgido a través de los siglos y ensucian las páginas de la historia, tiranos que deliberadamente o por ignorancia han servido a los propósitos de Satanás. Juan se refiere a ellos como los muchos anticristos que han entrado en el mundo (1 Juan 2:18), y en 2 Tesalonicenses 2:3–4, Pablo advierte de la figura mayor que sería llamado “el anticristo”. Al promover Satanás sus planes y trampas a través de sus planes y estrategias de asalto, le sirven todos sus tres aliados: los principados demoniacos; su trinidad profana: el mundo, la carne y el diablo; y los muchos anticristos, incluyendo tiranos políticos y militares así como también falsos líderes religiosos.

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Las Estratagemas de Satanás

La Biblia nos enseña que Satanás opera efectivamente tres estratagemas que están en marcha: “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, la concupiscencia de los ojos y el jactancioso orgullo de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo” (1 Juan 2:16 NVI). Satanás ha usado, está usando y usará continuamente estos tres elementos para atacar los creyentes en general y a los líderes en particular. Él utiliza la concupiscencia de la carne, es decir la adicción de los apetitos, para alejar a los tentados del conocimiento del Dios Santo. También utiliza los deseos de los ojos, presenta ídolos visuales para despertar apetitos ilícitos. Y él utiliza lo que la Escritura llama “vanagloria de la vida” para tentarnos a entrar a una adicción arrogante aun de cosas que podrían ser válidas en sí mismas.

En el Jardín, Adán y Eva fueron tentados por los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida para desobedecer a Dios. Y cayeron. La biblia dice en Génesis 3:6 que “al ver la mujer que el árbol era bueno para comer [el deseo de la carne], agradable a los ojos [el deseo de los ojos] y deseable para alcanzar la sabiduría [la vanagloria de la vida], tomó de su fruto y comió…”. Satanás no solo usó este ataque contra el primer Adán, también lo intentó con el segundo Adán, Jesucristo, esta vez no en el jardín sino en el desierto. En primer lugar desató el deseo de la carne, tratando de aprovechar el hambre de Jesús. “Si eres el Hijo de Dios”, lo provocó, “di que estas piedras se conviertan en pan” (Mateo 4:3). Jesús descartó la tentación y respondió con la Palabra de Dios: “Está escrito: “El hombre no vivirá sólo de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” (Mateo 4:4, citando a Deuteronomio 8:3). El afirmó la suficiencia de Dios y la prioridad de lo espiritual sobre lo físico, y eso es lo que los creyentes cristianos debemos también hacer cuando Satanás nos ataca con los deseos de la carne. Responder con la Palabra, y poner lo espiritual por sobre lo físico.

Mientras continuaba su vano intento de tentar al Señor, Satanás en seguida apeló a los deseos de los ojos para ofrecer algunas de las joyas de la corona de su dominio temporal, a lo que Lucas 4:5 se refiere como “todos los reinos del mundo.” A cambio, el diablo le pidió aquello que realmente siempre ha querido: “Si, pues, me adoraras, todo esto será tuyo” (4:7). Jesús estableció el modelo para nosotros al rechazar nuevamente la tentación citando la Palabra: “Está escrito: “Adorarás al Señor tu Dios, y a él solo servirás” (4:8, citando Deuteronomio 6:13.). Recuerda el modelo cuando Satanás apela a la concupiscencia de los ojos usando las atracciones del poder, la riqueza o el materialismo, usa la Palabra de Dios y coloca otra vez lo espiritual por sobre lo físico, lo eterno por encima de lo temporal.

En su tercero y último intento por tentar a Jesús, Satanás atacó con un llamamiento a la vanagloria de la vida, tratando de atraer a Cristo a la trampa del orgullo y desviarle de la meta de su ministerio con una demostración de poder e influencia en lo más alto del templo. “Si eres el Hijo de Dios, tírate de aquí a abajo, porque está escrito: “Él mandará a sus ángeles acerca de ti, para que te guarden” y, En sus manos te llevarán, para que no tropieces con tu pie contra una piedra’ ” (Lucas 4:9–11, citando el Salmo 91:11, 12). Una vez más Jesús aplicó la Palabra de Dios. “Está escrito:” No tentarás al Señor tu Dios’ ”, afirmó para humildemente glorificar a Dios el Padre y no a sí mismo. Y Satanás huyó. Evita la arrogancia del orgullo cuando como un líder seas desafiado o felicitado, ese es Satanás que trata de atraerte con la vanagloria de la vida.

Los deseos de la carne (la idolatría de los apetitos), de los ojos (la sutileza de las atracciones) y la vanagloria de la vida (la arrogancia de querer desplazar a Dios) son las estratagemas constantes de Satanás. Recuerda, Dios diseña las pruebas para que crezcamos. Satanás diseña las tentaciones para nuestra destrucción. A veces, Satanás tratará de usar las pruebas de Dios como tentaciones, tal como lo hizo con Adán y Eva. Dios los había llamado a una prueba de obediencia, por medio de subyugar la tierra, dominar a las criaturas y siendo fructíferos y multiplicándose pero al mismo tiempo refrenándose de comer del árbol del conocimiento del bien y el mal. Satanás convirtió esa prueba en una tentación. Pero también date cuenta que Dios puede usar las tentaciones de Satanás como sus pruebas para poder hacernos crecer, tal como lo hizo con Pedro. Pedro fue tentado por Satanás para negar al Señor, pero Dios convirtió la tentación en una prueba diseñado para hacerlo crecer por medio del quebrantamiento y los dones de la confesión y el arrepentimiento. Así que, ¿Cómo deberíamos vivir a la luz de la existencia de los aliados de Satanás y sus estratagemas?

Huye de las tentaciones. Haz morir diariamente al “viejo hombre”. Confía en Dios en las pruebas de la vida. Ríndete al poder del Espíritu de Dios. Conoce y usa la Palabra de Dios al tiempo que te vistes con toda la armadura de Dios. Mantente enfocado en la gloria de Dios, con una dependencia en oración sobre la gracia de Dios al mismo tiempo que utilizas las armas de Dios para que Su Reino avance. Finalmente, recuerda las palabras de nuestro Señor a sus discípulos mientras el maligno ya estaba obrando en la traición de Judas: “Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.” (Mat 26:41).

Las Trampas de Satanás

Los tres esquemas de Satanás generalmente se entrelazan en torno al uso de sus tres trampas favoritas, que son sus trucos preferidos contra los líderes cristianos. ¿Cuáles son? Son adicciones carnales: adicción al poder, adicción al sexo y adicción al dinero.

Tomemos en cuenta la primera: la adicción al poder. El poder corrompe. Satanás sabe eso. Es por eso que muchos líderes cristianos caen en dirigir en lugar de servir. ¡Cuidado líder! Estás llamado a ser un siervo, no un dictador. ¿Qué eres? Hazte esta pregunta pronto y con frecuencia, y responde con brutal honestidad ante el Señor. Como líder, debes establecer un procedimiento permanente para asegurarte de estar rindiendo cuantas a alguien que tenga autoridad sobre ti. Humildemente escucha los consejos de esa persona. Practica la sumisión.

La adicción al sexo siempre ha sido una de las armas más poderosas de Satanás (considera todos los ejemplos en el Antiguo Testamento), pero ahora es claramente el pecado de la época en nuestra cultura. A Satanás también le encanta usar la preocupación de nuestra cultura con la sexualidad ilícita. Estados Unidos se está ahogando en el pozo negro de la preocupación sexual, promiscuidad y perversión, todo lo cual se promueve descaradamente por nuestros medios de comunicación. Vivir ignorante de esta trampa es invitar el desastre a nuestra casa. Al parecer, casi todos los días, hay líderes cristianos que caen en esta trampa. Como líder cristiano, debes buscar rendir cuentas a tus colegas de confianza y estar abierto a la investigación bien intencionada de otros para evitar esta trampa. Un prominente líder cristiano logró mantenerse por encima de cualquier reproche en esta área durante toda la vida, estableciendo una medida de salvaguardia en el principio de su ministerio. Nunca se permitió estar a solas con una persona del sexo opuesto. Las puertas de la oficina siempre se dejaban abiertas. Siempre estuvo presente su esposa o un asociado en las reuniones o sesiones de consejería. Seleccionó a un grupo de compañeros para que siempre lo mantuvieran y voluntariamente se puso bajo la autoridad de un consejo de supervisión de los líderes. Mi consejo para cada líder es: Ve y haz tú lo mismo.

La adicción al dinero es otro esquema antiquísimo y siempre poderoso, del arsenal de Satanás. El amor al dinero ha corrompido o descalificado a más de un ministerio y a muchos líderes. Hay una razón por la que el Señor dijo: “Nadie puede servir a dos señores, porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas” (Mateo 6:24). Es por eso que Proverbios 30:8 proclama como una oración: “no me des pobreza ni riquezas…”. Se puede tener poca riqueza e ingresos escasos y aun así ser adicto al dinero. El estilo de vida de un cristiano debe ser para honrar la supremacía de Cristo, y no el amor al dinero. Los líderes cristianos deben ser responsables ante una autoridad establecida en el ámbito de la mayordomía financiera. Las finanzas del ministerio deben honrar al Señor, y deben estar abiertas y manejadas responsablemente. Un líder cristiano o un ministerio nunca deben tener motivos para avergonzarse cuando las finanzas son dadas a conocer.

Los Siervos de Satanás

Los cristianos en general, y los líderes en particular, son especialmente vulnerables a las estratagemas de Satanás cuando se ven afectados por uno de estos siervos de Satanás: el temor, la frustración o la fatiga. “El temor del hombre tiende una trampa,” de acuerdo a Proverbios 29:25. Cuando funcionamos con temor, somos susceptibles a las mentiras y engaños de Satanás. Da un paso atrás, invoca al Señor, sumérgete en la Palabra, y aléjate del temor. “El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre” (Hebreos 13:6, citando al Salmo 118:6.). ¿Cuál es la mejor defensa ante el temor? Es más que mero valor o decisión, es amor. La Escritura revela en 1 Juan 4:18 que “el perfecto amor echa fuera el temor.” El único amor perfecto en el universo es el amor de Dios, el amor de Cristo en la cruz. Ejerce tu amor por Él en Su Palabra, en la oración y en las prioridades de tu vida y tu ministerio. No puedes por ti mismo superar a Satanás y sus métodos de guerra, pero Dios puede hacerlo fácilmente por ti en un instante. Así que mira no a ti mismo, tus talentos, tus dones, tu confianza en ti mismo, sino clama al Señor y confía en el amor de Cristo.

La frustración nos hace vulnerables a las maquinaciones de Satanás, y fácilmente nos sentimos frustrados cuando llevamos una carga en exceso. Inspirado por el Espíritu Santo, Pablo declaró que “una cosa hago” (Filipenses 3:13). Mientras más nuestra cultura acepta la complejidad, la multitarea y la sobrecarga, más los líderes cristianos y la iglesia deben alentar la simplicidad en la vida. Los líderes necesitan márgenes en la vida para el descanso y la reflexión. Encárgate de simplificar la carga de trabajo y tu estilo de vida, o recluta a alguien que te ayude a hacerlo. Proverbios 16:9 nos anima a planificar, pero a hacerlo de una manera centrada en Dios: “El corazón del hombre traza su camino, pero el Señor endereza sus pasos.” Descansa en la soberanía de Dios mientras Él endereza tus pasos y hace que todas las cosas “les ayudan a bien, para aquellos que son llamados conforme a su propósito” (Romanos 8:28).

Evitar la fatiga. Es como un afilador para la espada de Satanás. A veces, la fatiga es un resultado legítimo de ser “derramado en libación” (2 Timoteo 4:6), pero a menudo es auto impuesta innecesariamente. Nos cargamos demasiado. Nos negamos a decir no. No escuchamos los consejos. Planeamos mal, nos comprometemos rápido y no delegamos. Llegamos a estar fatigados.

Esas tres vulnerabilidades: miedo, frustración y fatiga, con frecuencia están conectadas. Tienes miedo y no duermes bien, lo que te hace sentirte frustrado, y, finalmente, los dos se te amontonan para que estés fatigado. Así, te vuelves tenso, provocado fácilmente, falto de juicio, carente de paciencia y te conviertes en un blanco atractivo para Satanás. Decídete ahora a detener esto. Planea tiempo para el descanso físico y la renovación espiritual. Entonces puedes ejercer un liderazgo eficaz funcionando a plenitud física, mental, emocional y espiritualmente.

Resiste a Satanás

Disfruta el regalo del día de reposo y sus beneficios. Esto es un regalo de Dios para nosotros a pesar de que muchos creyentes y líderes no logran aprovecharlo completamente. “El día de reposo fue hecho para el hombre, no el hombre para el día de reposo”, dijo el Señor en Marcos 2:27. Los primeros cristianos acostumbraban a adorar en la sinagoga el sábado para evangelizar, pero intencionalmente cambiaron a reunirse como asamblea en el Día del Señor, conmemorando pero sin abandonar el principio detrás del día de reposo: la adoración y el descanso un día de cada siete. Así que, en el nuevo pacto, por precepto y práctica apartan el primer día de la semana, el Día del Señor, como el sábado del nuevo pacto. Recuerda que Dios ha hecho este día para el hombre y su bendición. Así que, honra el sábado con la conciencia tranquila. Como líder cristiano, yo animo a otros a usar este día en la forma como fue diseñado, para el propósito de descanso físico y renovación, pasar tiempo a solas con el Señor y tu familia y la congregación con el Pueblo de Dios para la adoración publica diseñada para declarar la majestad de nuestro Dios trino. El uso apropiado del regalo de Dios del día de reposo puede cambiar tu vida y proporcionar protección frente a las estrategias de Satanás, sus aliados, sus trampas y siervos.

Es muy importante que el líder cristiano reconozca siempre y recuerde la victoria de Cristo sobre Satanás. Resiste a Satanás y la Escritura promete que él huirá, y no tengas miedo. Recuerda que tu confianza no debe ser en ti mismo: es el Señor el que se ocupa de Satanás en tu nombre (Judas 9). El líder cristiano debería acatar la verdad de 1 Corintios 10:31: “Sí pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”. No beberemos para vivir, sino que beberemos para poder vivir para Cristo. Satanás trató de derrotar a Jesús por la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos, y la vanagloria de la vida. En cambio, Cristo derrotó a Satanás por el Espíritu Santo y la Palabra de Dios. Como líderes cristianos, tenemos que conocer al enemigo, tratar con él bíblicamente, pero recuerda que Jesucristo es victorioso.

Así que si bien es cierto debemos huir de la tentación, no debemos huir de Satanás. En cambio, como nos instruye la Escritura, resístele. “Someteos, pues, a Dios. Resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4:7). Huye de la tentación. Resiste a Satanás. Entonces él huirá de nosotros. Recuerda estas tres maravillosas verdades del Evangelio: Primero, Jesús venció a Satanás y todos los principados y potestades de las tinieblas en la cruz. Jesús se burló del reino de las tinieblas y lo exhibió para el ridículo. Es cierto, Dios le ha permitido al diablo una larga cadena, por el momento, pero está derrotado: “Y despojando a los principados y a las potestades, [Jesús] los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz” (Colosenses 2:15 NVI).

En segundo lugar, la Biblia revela que el Espíritu Santo vive dentro de ti. Y el Espíritu Santo de Dios es infinitamente más grande que Satanás, que está en el mundo: “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido, porque el que está en vosotros es mayor que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4).

En tercer lugar, la Biblia también revela que Jesucristo, Señor de Señores y Rey de reyes, está continuamente intercediendo por ti ante el trono de Dios Padre en el magnífico, incomprensible ejercicio de la naturaleza trina de Dios. Tu valor para Dios, el Dios que te protegerá al resistir Satanás es proclamado triunfalmente en Romanos 8:33–39:

¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios es quien justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo Jesús es el que murió; –más aun, el que resucitó–, quien está a la diestra de Dios, el que verdaderamente intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación, la angustia, la persecución, el hambre, la desnudez, el peligro, la espada? Como está escrito: “Por tu causa somos muertos todo el tiempo; somos considerados como ovejas para el matadero.” No, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación, podrá separarnos del amor de Dios en Cristo Jesús, nuestro Señor.

Líder Cristiano, conoce al adversario. Conoce sus estrategias, sus planes, sus trampas, y sus siervos y resístele en espíritu y en verdad. Evita un estilo de vida que te haga vulnerable. No te debilites a ti mismo a través del miedo, la frustración o la fatiga. Estamos en guerra, y en la soberanía de Dios habrá bajas. Algunos serán heridos. Algunos serán llevados a casa. La guerra espiritual es una realidad del caminar cristiano. Mantente firme como líder en el Señor. Muestra a otros el camino, pero equipado con toda la armadura de Dios y así “llevar todo pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo” (2 Corintios 10:5). Sé un líder que se reproduce y multiplica el liderazgo para difundir el Evangelio y discipulado. Siempre asegúrate que los que discipules conozcan las estratagemas de Satanás.

Tus órdenes de soldado como líder cristiano están claramente señaladas en 2 Timoteo 4:1–5:

2Ti 4:1Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino,
2Ti 4:2 que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.
2Ti 4:3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias,
2Ti 4:4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.
2Ti 4:5 Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.

 

3 comentarios

  1. Enoc dice:

    Bendito sea el nombre de nuestro Dios
    Su palabra me ha fortalecido. Oh Dios, haz esto de nuevo, comienza conmigo.
    Saludos desde México. ☺️?????

  2. […] que estudie su Biblia, irá aprendiendo las estrategias que utiliza nuestro enemigo invisible Satanás, y sus huestes espirituales de […]

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