Madrid, España

17 LIBROS PROFÉTICOS

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17 LIBROS PROFÉTICOS

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17 LIBROS PROFETICOS

Tenemos 17 libros proféticos; Pero, solamente 16 profetas, ya que Jeremías escribió dos libros; el que lleva su nombre, y Lamentaciones.

Estos grandes hombres del A.T., no eran los reyes ni los sacerdotes; sino profetas con un gran don de Dios; porque siempre estaban llamando a la gente al arrepentimiento y revelando la voluntad de Dios para el hombre durante mil años de la historia de Israel, y en cada era de la nación de Israel.

LOS PROFETAS MAYORES → 5 libros – (740–538 a.C.)

PREXILIO → 3 libros
ISAÍAS

► Narra la más completa revelación de Cristo del Antiguo Testamento, tanto es así que se le llama con frecuencia “el evangelio según Isaías. El familiarizarse con estos magníficos pasajes proféticos que nos hablan acerca del Cristo que habría de venir, es experimentar mucho de la riqueza y la profundidad de las Escrituras.

JEREMÍAS

► Narra el período de cuarenta años de su ministerio, y durante todo este tiempo el profeta no vio ni una sola vez la más mínima señal de éxito en su ministerio. Su mensaje era de denuncia y reforma, y el pueblo nunca le obedeció.

LAMENTACIONES

► Narra el dolor, es un himno a la aflicción. Es la clase de libro que deberíamos leer cuando nos sentimos apesadumbrado y entristecidos.
ð EXILIO → 2 libros

EZEQUIEL
► Narra la historia de la humanidad y el libro comienza con una tremenda visión de Dios porque toda la vida tiene su origen en Dios, que es el más importante factor en la existencia y en la historia.

DANIEL

► Narra los acontecimientos proféticos, anunciándonos el futuro. La lectura de este libro nos trae un sentimiento de admiración y anticipación a lo venidero

LOS PROFETAS MENORES → 12 libros – (840–420 a.C.)

PREXILIO → 9 libros
OSEAS

► Narra la historia del Israel apóstata. Oseas advierte a la gente de los resultados de su infidelidad hacia Dios y los reprende por sus pecados. Él los amenaza con castigo si no renuncian sus caminos malvados.
JOEL
► Predice el Día del Señor (la Gran Tribulación) con sus juicios de los gentiles y la restauración final de Israel. El apóstol Pedro cita del capítulo uno del libro de Joel en su sermón en el día de Pentecostés (Hechos 2).

AMOS

► Profetiza que el juicio de Dios caería sobre las naciones vecinas, pero más pesadamente sobre Israel. Menos de 50 años después, el juicio cayó sobre Israel, y los habitantes fueron llevados en el cautiverio asirio. El libro concluye con la promesa de los reinos restablecidos y la restauración de Israel.

ABDIAS

► Es el libro más pequeño del Antiguo Testamento. El tema predominante se entreteje a través de sus 21 versos: El juicio sobre Edom, la nación que descendió de Esaú.

JONÁS

► Narra la historia del primer misionero al extranjero. (Aunque al principio él desobedeció a Dios), Jonás ocupa un lugar único en la historia de su nación, y debido a su predicación, el pueblo de Nínive (enemigo de Israel), se arrepintió de sus pecados, y el juicio de Dios sobre ellos fue pospuesto. El libro de Jonás presenta a Dios como imparcial, misericordioso que interviene sobrenaturalmente en la vida del hombre y de los asuntos de las naciones.

MIQUEAS

► Miqueas, contemporáneo del profeta Isaías, dirigió su mensaje principalmente al reino del sur de Judá. No obstante, él también predijo la caída del reino del norte y la toma de Samaria. A través del profeta Miqueas, Dios ruega a Israel y a Judá para apartarse de su pecado. El profeta advirtió que Asiria estaba lista para tomar a Israel en cautiverio. Miqueas también condenó a terratenientes y a comerciantes ricos por tomar ventaja de los pobres. Aunque Miqueas era un profeta de condenación, él también ofreció palabras de esperanza, prediciendo que el Mesías nacería en Belén.

NAHUM

► El libro de Nahum es la continuación del libro de Jonás. Su autor vivió en una aldea galilea. El pueblo de Nínive se arrepintió cuando Jonás les predicó, y el juicio de Dios fue retrasado por más de 100 años. En el libro de Nahum, sin embargo, el pueblo otra vez desobedeció a Dios. Nahum profetizo contra el y predijo la destrucción de Nínive, la gran ciudad capital del poderoso imperio asirio. Dentro de 20 años de la profecía de Nahum, sus predicciones fueron cumplidas cuando un ejército de Babilonios y Medas destruyó la ciudad malvada de Nínive.

HABACUC

► Narra en forma de diálogo entre Habacuc y Dios, la invasión (babilónica) caldea inminente. Habacuc se pregunta: ¿Cómo un Dios santo no puede refrenar a los malos? (1:13). La respuesta de Dios es “el justo vivirá por su fe” (2:4).

SOFONÍAS

► Describe el Día del Señor, la ira y el juicio de Dios durante el período futuro de la Tribulación. Él también habló del juicio que vendría pronto sobre las naciones gentiles vecinas y sobre Judá. De hecho, el cautiverio babilónico comenzaría algunos años después.

POSTEXILIO → 3 libros

HAGEO

► Narra como la gente de Israel había regresado de Babilonia y habían reconstruido sus propias casas en Jerusalén, y les explicó por qué estaban pobres. Él dijo que Dios no los estaba bendiciendo porque no habían reconstruido el templo de Dios (la casa de Dios).

ZACARIAS

► Profetizo acerca de la primera venida del Mesías, su muerte, Su segunda venida, y los juicios sobre los Gentiles que intentan destruir al pueblo judío. La audiencia de Zacarías era un grupo de 50,000 judíos que volvieron a Jerusalén después de 70 años de cautiverio en Babilonia.

MALAQUÍAS

► Sus muchas predicciones incluyen el juicio de la tribulación, el establecimiento del reino del Mesías (el milenio), y la primera y segunda venidas de Cristo. Su predicción sobre el ministerio de Juan el Bautista fue cumplida al principio del Nuevo Testamento. El profeta también reprende los sacerdotes y al pueblo judío por sus pecados.

17 LIBROS PROFÉTICOS
LOS PROFETAS EN LA BIBLIA HEBREA

En la biblia hebrea → Los judíos marcan 3 divisiones:

• La ley (Tora)
• Los profetas (Nebiim) y
• Los escritos (Ketubim)

Dividían a los profetas en 2 grupos de 4:

• Los profetas anteriores que fueron: Josué, jueces, Samuel y Reyes
• Los profetas posteriores que fueron: Isaías, Jeremías, Ezequiel y los 12 (los que llamamos nosotros los profetas menores, no porque su contenido sea de menos importancia, sino porque son notablemente menos extensos que los escritos de los «tres grandes profetas».) Por otra parte, mientras que el índice de la Septuaginta (Adoptada por Reina-Valera) incluye Lamentaciones y Daniel entre sus libros proféticos, la Biblia hebrea los coloca en su tercera sección, entre los Escritos (ketubim).


LOS PROFETAS DESDE MUY TEMPRANO

La idea de profeta” en la Biblia, comienza desde muy temprano. Noé es llamado un pregonero de justicia en 2 P. 2:5, pero el primero que fue llamado un profeta fue Abraham en Gn. 20:7. (Otros comentaristas dicen que fue Enoc el primer hombre en recibir el titulo de profeta, Jud. 14.)


EL NOMBRE Y LA FUNCION DEL PROFETA

Nabi → Hablar: La palabra primaria traducida de profeta es “Nabí” que puede definirse como: “Un portavoz autorizado”. En Dt. 18:18, Jehová mismo expone la función profética cuando le dice a Moisés: “Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare” Este versículo es una profecía Mesiánica del comienzo de una línea profética que terminará con Jesucristo.

La palabra “nabí” se usa 300 veces en el AT, tanto de falsos como de verdaderos profetas. Cada uno de los verdaderos era un tipo de Cristo y un autentico portador de Dios. “nabí” no es el término más antiguo del vocabulario del profetismo, 1 Samuel 9:9 dice: “(Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, decía así: Venid y vamos al vidente; porque al que hoy se llama profeta, entonces se le llamaba vidente.)”

Vidente → Ver: La palabra traducida vidente es “roeh” y viene del verbo “ver”. Entonces un vidente es uno que tiene el punto de vista de Dios y ve las cosas de Dios. Se usa “roeh” 11 veces en el AT., véase también: 1 S. 9:9; 1 Cr. 9:22; esta palabra es usada con menor frecuencia. A diferencia de “Nabi” como la palabra mas usada.

Varón de Dios → Otro término usado es “varón de Dios” Enfatiza el buen carácter, y el llamamiento santo de Dios para el profeta. Así como en, 1 R. 13:1–2; 2 R. 1:9, 11; 1 S. 9:10.

Siervo de Jehová → También las Escrituras hacen referencias a los profetas como “Siervos de Jehová” acentuando la estrecha relación entre Dios y sus siervos los profetas, 2 R. 9:7; 17:3; Dn. 9:6; Ez. 38:17.

Samuel → fue el primero en esta línea de profetas culminando con Cristo Jesús. Samuel fue usado por Dios para ungir por rey de Israel a David.


EL LLAMADO Y EL MENSAJE DE LOS PROFETAS

El profeta era una persona llamada y calificada de manera sobrenatural por Dios para recibir instrucciones de parte de Él y luego transmitirlas a la gente. En muchas ocasiones los profetas utilizaron ayudantes como en el caso de, Jer. 36:17–18.

Los profetas eran hombres de distintos:

• Caracteres.
• Edades.
• Idiosincrasias.

Su mensaje era presentado de manera:

• Oral → Is. 37; Ez. 33:1–6.
• Visual → Dn. 10.
• Escrito → Dn. 9:2; 12:4; 1 P. 3:1; 5:12.
• Dramática → Jer. 16:1, 2; Ez. 3:1–3; 5:1; 24:3, 4; 37.

Su mensaje era doble:

• Condenación → Por la desobediencia. Pronunciando un juicio sino se arrepentían de sus pecados.
• Consolación → De parte de Dios. Pronunciando las bendiciones y esperanza como fruto del arrepentimiento.

Sus palabras introductorias eran:

• “Así ha dicho el Señor”
• “Oíd palabra de Jehová”
• “Palabra de Jehová es esta”

Ellos predecían eventos futuros pero:

• Solo para llamar a los hombres al arrepentimiento en el presente.
• Solo para revelar el mensaje de Dios a una persona, pueblo, o lugar especifico.
• Solo para predecir la venida del Mesías prometido (Jesús).
• Solo para anunciar el plan eterno de Dios para la humanidad.

EL LLAMADO AL OFICIO PROFÉTICO ERAN ACTOS DE DIOS

Ejemplos de llamados directos de Dios

ð Isaías → “Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis” Is. 6:8, 9.

ð Jeremías → “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones” Jer. 1:5.

ð Ezequiel → “Y me dijo: Hijo de hombre, yo te envío a los hijos de Israel, a gentes rebeldes que se rebelaron contra mí; ellos y sus padres se han rebelado contra mí hasta este mismo día. Yo, pues, te envío a hijos de duro rostro y de empedernido corazón; y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor. Acaso ellos escuchen; pero si no escucharen, porque son una casa rebelde, siempre conocerán que hubo profeta entre ellos” Ez. 2:3–5.

ð Amós → “Y Jehová me tomó de detrás del ganado, y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo Israel” Am. 7:15.

ð Moisés lo recibió desde la zarza ardiente, Ex. 3:1–4:17.

ð Eliseo su oficio profético fue anunciado por Elías → “Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo?” 1 R. 19:19, 20. Leer, 2 R. 2:13, 14.

 

PROFETAS QUE NO DEJARON NINGÚN LIBRO ESCRITO BAJO SU NOMBRE

Fueron dos, Elías y Eliseo. La aparición de Elías sobre el escenario fue repentina e inesperada, 1 R. 17:1. Él llegó ante el perverso Acab, dio su mensaje de juicio y se fue.

• Elías: Era un hombre rústico, de un carácter fuerte, vestía un manto de pelo y ceñía los lomos con un cinturón de cuero, 2 R. 1:8. Dios lo mando en una misión contra el Baalismo de Israel en tiempos de Acab y Jezabel. Elías formó a Eliseo como su sucesor. Eran muy distintos. Elías era un hombre pobre.
• Eliseo venía de una familia con recursos 1 R. 19:19. Eliseo se movía entre reyes y ricos y buscaba la compañía de los hijos de los profetas. Elías hacia milagros espectaculares, Eliseo hacia obras de misericordia.

La biblia registra solamente 3 épocas de milagros:

• La época de Moisés y Josué
• La época de Elías y Eliseo
• La época de Jesús y los apóstoles.

No se daban los milagros simplemente para impresionar a la gente, tampoco eran totalmente obras de beneficencia; más bien eran una vindicación (acción) de Dios y Su Palabra. El creyente al ver una obra tan claramente del poder de Dios le da a Dios la gloria y su fe es fortalecida. El no creyente es impulsado a arrepentirse y creer.

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¿CÓMO LOS PROFETAS RECIBIAN LA REVELACIÓN DE DIOS?

Dios se daba a conocer y revelaba su voluntad a su pueblo por medio de sus siervos los profetas. Comenzando en el tiempo de Eli y Samuel y siguiendo hasta el tiempo de Malaquías, hallamos un movimiento singular con una continuidad extraordinaria.

Dios visita a su pueblo pecaminoso con bendición y salvación y lo hace por medio de los profetas, pero ¿Cómo recibían estas revelaciones de Dios? Vemos que a veces era por:

• La vista, Dios les daba visiones a los profeta, como en el caso de, Dn. 10.
• El oído del profeta, como en el caso de, Is. 22:14.
• Las palabras habladas en la mente del profeta, de tal forma que este las conociera sin el uso de los sentidos. Una expresión interesante es la que se usa en 2 Reyes 3:15, esto es la mano de Jehová vino sobre el profeta, no está diciendo el versículo que la venida de la mano del Señor fuera el resultado de que tocara el músico, simplemente dice que mientras tocaba vino la mano del Señor sobre Eliseo. Este pidió a un tañedor porque estaba irritado y la música lo tranquilizaba para que Dios hablara a su mente. La mano del Señor normalmente habla de su fuerza, pero aquí parece ser un sinónimo de la revelación. Dios le habló a este oído en el interior e inmediatamente Eliseo anuncia el mensaje. No cae en ningún transe o frenesí. Ezequiel tampoco reaccionó así, si bien sus experiencias fueran aun más peculiares, en Ez. 8:1–4.5


DISTINCIÓN ENTRE UN FALSO Y VERDADERO PROFETA

Los falsos profetas se pueden detectar por su carácter y conducta.

Un falso profeta llevará una vida pecaminosa y maligna, mientras un profeta verdadero ejemplificará su conducta y carácter de acuerdo con el carácter de Dios. Un falso profeta brindará un mal fruto, y el verdadero mostrará buenos frutos.

 

CARACTERÍSTICAS DE UN FALSO PROFETA

Dt. 13:1–18Dt. 18:9–22Jer. 23:28–29Ez. 12:21–14:11


ð Practicas abominables → Magia, adivinación espiritismo, hechicería.
ð Vida inmoral → Fornicación, adulterio, lascivia, etc…
ð Actitudes impías → Violencia, rebeldía y autoridad despreciable.
ð Apetitos impíos → Profanidad, codicia, inmoralidad, lujuria.
ð Acciones impías → Estafar a otros, conspirar para engañar, mentir.

 

CARACTERISTICAS DE UN VERDAERO PROFETA

Dt. 18:15Jer. 28:9Jer. 23:9–40Zac. 2:11


ð Practicas espirituales → Misericordia, justicia, verdad, rectitud, transparencia.
ð Vida santa → Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, fe, mansedumbre, templanza.
ð Su mensaje → Las palabras de su profecía tiene perfecta armonía con la Biblia.
ð Su conocimiento → Comprende profundamente la Palabra de Dios.
ð Su exactitud → Su mensaje ha de cumplirse 100%, no un 99%.
ð Su fidelidad → No le quita ni le agrega nada a lo que Dios ya reveló para siempre.
ð Su devoción → Invierte tiempo para estar en comunión con Dios a través de la oración.
ð Su valor → Dijo las cosas como la recibió de Dios, ya sea denuncias o bendiciones.
ð Su estilo de vida → No comercializar con la fe, para vivir holgadamente.
ð Su meta → No competir sino entregar el mensaje Divino.
ð Su responsabilidad → Cumplir con su llamado, sin dejarse intimidar de los enemigos.


Los profetas de Dios:

• Jamás recurrieron a la hechicería, adivinación, astrología, o cualquier arte ocultista de las ciencias ocultas.
• Recibían el mensaje directo de Dios para comunicarlo al pueblo de Dios.
• Nunca servían a los deseos de la gente y siempre obedecían la palabra de Dios.
• Estaban siempre dispuestos a morir, ha sufrir, a ser inmolados por la obra y la palabra del señor (1 Reyes 22:27–28; Jeremías 38:4–13; Ezequiel 3:4–8).
• Siempre se apoyaban con los otros mensajes que Dios les comunicaba a otros profetas verdaderos. Nunca se contradecían ni desechaban (Jeremías 26:17–19) y (Deuteronomio 13:1–3).

Jesucristo hizo una aclaración al respecto de como reconocer quienes son los verdaderos o falsos, (Mateo 7:15–20).


EL PROFETA ANTIGUO YA NO EXISTE, PERO SU MENSAJE, SÍ

Hoy en día, no hay nada nuevo que Dios haya de revelar. Todo está en la Biblia. Allí Dios dice → “Tenemos también la palabra profética mas segura, a la cual hacéis bien en estar atentos… 2 Pedro 1:19. “Más si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.” Gálatas 1:8.

Preguntas para los profetas de hoy:

En el A.T. Dios escogía al profeta y estos hombres en ocasiones resistían el llamado. Hoy existen escuelas de profetas llenas de alumnos que desean el oficio. La pregunta que debemos de hacerle hoy a un profeta moderno es: ¿Cómo sabe que usted ha sido escogido por Dios para ser profeta? Las respuestas son variadas, y muchos responden así:

• “Porque tengo el don de profecía”.

Al que responde de este modo pídale que le documente sus profecías, sus cumplimientos y los testigos. Ellos nunca aceptaran su reto.

• “El Señor me lo dijo”.

Al que responde así pregúntele ¿en qué forma el Señor se lo dijo, audible, visible, por teléfono, carta, E-mail o internet? Si le contesta que el Señor se le apareció, diríjalo a 1 Co. 15:8, donde el apóstol Pablo dice que él fue el “último” a quien el Señor se le apareció. Si el presunto profeta no acepta este verso como autoritativo, pregúntele qué pudo haber querido decir Pablo con “último”. De insistir en su postura, pídale a la persona los requerimientos del punto número # 1.

• “¿Usted quién es para juzgarme?”

Ante esta pregunta usted respóndale: 1 Co. 14:29, da mandamiento a los profetas de hablar, y a mí de juzgar. Sólo sigo el mandamiento bíblico. Si el presunto profeta trata de reinterpretar el verso, pídale que documente sus profecías, sus cumplimientos y los testigos.

Básicamente, los profetas modernos no tienen más argumento para sus pretensiones que el razonamiento circular: Porque cuando usted le dice: ¿Cómo sé yo que usted es un profeta? – ellos responden: Porque tengo el don de profecía. – ¿Y cómo sabe que tiene el don de profecía? Porque soy un profeta, terminan diciendo los “profetas modernos”.


¿EXISTE EL DON DE PROFECÍA HOY?

Con absoluta tranquilidad de conciencia puedo decir que no. Algunos dicen que si bien los profetas no existen hoy, puede haber personas con el don de profecía. Si así fuera, ¿no haría esto automáticamente profetas de estas personas? Volvemos de nuevo en la misma disyuntiva: ¿existen profetas de Dios en el día de hoy – así como para decir: “Dios me dijo”? ¡Claro que no!

Por ejemplo: “Si debemos estar atentos a la voz de profetas en estos días, ¿en qué queda la doctrina de Sola Scriptura? Si el don de profecía existe hoy, ¿qué quiso decir Pablo cuando anunció (profetizando él mismo) que las profecías se acabarían (1 Co. 13:10)? ¿Cuándo se acabarán? Cuando venga lo perfecto, dice Pablo. ¿Qué es lo perfecto? Algunos dicen que es el estado eterno, pero si esto fuera cierto, ¿para qué decir que las profecías se acabarán? Se comprende que en la eternidad no serán necesarias las profecías. La palabra “perfecto” (Gr. teleios) bien puede ser comprendida como lo maduro o madurez. Esta ha sido siempre una forma normal de interpretar el pasaje, y a los efectos prácticos y limitándonos a pensar dentro de nuestra cápsula de tiempo, espacio y materia, lo maduro o lo perfecto se refiere a la Escritura, ¿qué otra cosa puede ser?

El significado de “teleios” como lo maduro o madurez relativa se relaciona directamente con el uso de las frases de Pablo en el siguiente verso, “cuando yo era niño” y “más cuando ya fui hombre” (1 Co. 13:11). La noción que surge del texto es que cuando la iglesia alcance un grado de madurez relativa por medio de la revelación completa de Dios en la Escritura, las profecías se acabarán. No habrá más necesidad de las profecías, los profetas o el don de profecía.

Concedemos que el v. 12 abre una dimensión que nos introduce al momento a partir de la Parousia de Cristo en adelante, o sea al punto donde se alcanza la madurez absoluta, pero el texto es progresivo. Comienza en la niñez, sigue hacia a una madurez que constantemente cambia y mejora (v. 11) y progresa hacia la madurez final y absoluta (v. 12). Este proceso es también transmitido en la imagen del desarrollo gradual del cuerpo de Cristo desde principio a fin, en Ef. 4:13–14.

Cierto grado de madurez se alcanzó una vez que el canon del NT fue completado. En vista de lo anterior, deducimos que no hay base bíblica para sustentar que las profecías son necesarias en el día de hoy, ya que el texto indica que eran temporarias. Lógicamente tampoco tiene sentido que Pablo haya anunciado el fin de las profecías si éstas continuarían hasta el final de la historia. ¿Para que anunciar algo que ya se sabe?

Conclusión:

Dios habla hoy desde las páginas de la Biblia. El poder de Su Palabra es traído a nosotros por medio de su Espíritu Santo quien nos ilumina, instruye, guía, consuela y fortalece. He. 1:1–3 dice que Dios en otros tiempos habló a la gente por medio de los profetas, pero en estos tiempos nos habla por su Hijo. Es Jesucristo quien delegó su autoridad a sus apóstoles, quien a su vez, por la inspiración del Espíritu Santo registraron la Palabra escrita. Es por ello que la Escritura perpetúa la autoridad de Cristo, es llamada la Palabra de Dios y es nuestra máxima autoridad. Cuando ponemos a los supuestos profetas, o en su defecto, al don de profecía a la par con la Biblia estamos violando el principio de Sola Scriptura emanado de la Palabra de Dios.

Dios no hablará directa o audiblemente otra vez hasta que lo oigamos en Su Segunda Venida. Dios no está hoy rodeado de truenos en el monte, cara a cara con el hombre dándole profecía, ya que Su Palabra es completa. Cualquiera que diga hoy que Dios le ha dado palabra referente al pasado, presente o futuro, es un mentiroso y un falso profeta.

El conocido apologista Robert Bowman expresa que “alegar que la iglesia de hoy necesita visiones y revelaciones por medio de apóstoles y profetas de Cristo, es negar la suficiencia de la Biblia (2 Ti. 3:16) y colocar a la iglesia a merced de falsos apóstoles profetas, de los cuales nos advirtió el apóstol Pablo en términos muy claros, 2 Co. 11:13–15. 

¿Cuál es la motivación detrás de los que hoy se hacen llamar apóstoles y profetas? Ellos ambicionan la autoridad y el prestigio que viene con los títulos. No quieren, además, que sus enseñanzas sean examinadas y desafiadas. El dinero es también un factor presente en todo el esquema de los modernos profetas. Una de las marcas del falso maestro es la continua demanda de dinero y/o el uso de artimañas para extraer dinero de sus seguidores, 2 P. 2:3. Si lo duda, revise el prontuario de estos “profetas”.

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